Esperanza tricolor

México sueña con una actuación histórica a pesar de que sufrió para calificar y que se enfrentará al anfitrión Brasil

Como cada cuatro años, la selección mexicana provoca sentimientos de esperanza y desconfianza por igual de cara a un Mundial.

La fe en el Tri radica en que siempre saca la casta en los momentos importantes, además de que, desde 1994, ha pasado la fase de grupos pese a lo complicado de sus rivales.

Hace 20 años, en Estados Unidos, el Tricolor superó por primera vez la ronda inicial en un Mundial fuera de México, aunque tuvo a tres adversarios europeos: Italia, Irlanda y Noruega. En 1998, alcanzó los octavos de final en una justa en Europa, en 2002 sumó la mayor cantidad de puntos en una fase grupal (7) y en 2006 fue cabeza de grupo. En 2010, logró la primera victoria sobre Francia.

Entonces, hay motivos para ser optimistas, aunque no se ha superado la barrera de los “octavos” y el quinto partido ya parece una obsesión más que un objetivo para el Tri.

El pesimismo viene de la pobre eliminatoria de la selección nacional, que tuvo pase perfecto en la fase semifinal con 18 puntos y dos victorias sobre Costa Rica, pero que en el hexagonal final apenas ganó una vez en casa (2-1 a Panamá) y sufrió el segundo “Aztecazo” de su historia frente a Honduras.

Para colmo, una victoria de Estados Unidos sobre los panameños fue lo que les permitió a los tricolores disputar la repesca con Nueva Zelanda, a la que golearon 9-3 global.

Sí se puede

En el papel los demás equipos del Grupo A lucen muy superiores a México, pero no lo son tanto si se toman en cuenta ciertos detalles. Croacia también necesitó de la repesca para llegar a Brasil, aunque con escollos más difíciles; su técnico tiene menos duelos dirigidos que Miguel Herrera en el Tri, y perdieron a Niko Kranjcar por lesión.

Brasil es el máximo favorito del sector y del torneo, pero su base es la misma que compitió en los Juegos de Londres 2012 y México le pudo ganar con todo y Neymar, Marcelo, Thiago Silva, Oscar, Hulk, entre otros. Evidentemente, al estar en casa a lo más que podría aspirar el Tri es a un empate.

El duelo clave será con Camerún, que pasó por serios problemas de organización ya que cambió de entrenador e incluso su estrella, Samuel Eto’o, denunció amenazas de muerte de parte de directivos de su federación.

Eso sí, supo solventar su eliminatoria. En la fase semifinal, lideró el Grupo I con 13 puntos al derrotar en un juego decisivo a Libia (9). En su serie final goleó 4-1 a Túnez. – Daniel Armando Pérez Cachón




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