Erupción brasileña

Erupción brasileña

El anfitrión se presenta con un triunfo muy sufrido frente a una Croacia sin complejos

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Claudia Leitte, Jennifer López y Pitbull, en el espectáculo musical de la ceremonia inaugural. Sobre estas líneas: Marcelo mete el balón en su propio arco para el 1-0 de Croacia; el arquero Stipe Pletikosa se lamenta, pues casi detiene el pénalti cobrado por Neymar para el 1-1 de Brasil; una aficionada amazónica antes del juego
El colorido fue el principal ingrediente en el acto inaugural, que, sin embargo, llamó la atención por su poca duración


Un polémico pénalti acabó con la resistencia firme de Croacia y alivió a Brasil, cuyo estreno se tambaleó en un partido de devenir incierto y que terminó por desatascar Neymar, autor de dos goles que sellaron la primera victoria local en el Mundial 2014.

El penalti desahogó a una afición que recibió con euforia a su equipo, al que llegó a silbar en algunos tramos y que se marchó esperanzada por un futuro mejor, que entierre la pesadillas del “Maracanazo” de 1950.

El Mundial arrancó en Sao Paulo a un ritmo trepidante. El que ha acostumbrado a poner el técnico Luis Felipe Scolari. Con el que quiere habituar a un equipo de una tradición exquisita. Más dado al arte que a la faena.

El inicio correspondió al entusiasmo con el que las calles brasileñas viven el Mundial. Con una agitación parecida a la que imponen las reivindicaciones de gente más preocupada de mejorar su jornal que de la pelota.

En cualquier caso, el estallido emocional de la puesta en escena aplacó cualquier ruido ajeno.

El público agradeció la vuelta de la competición. Los futbolistas también. Especialmente los brasileños, empeñados en arrinconar a su rival desde el principio, cerrar la papeleta con celeridad y convertir la apertura en una fiesta .

Ya no se habla del jogo bonito, ni de extremos como Garrincha, tampoco de dieces como Pelé y menos de figuras luminosas como Tostao. La presión es el mejor alimento para un grupo de templarios rematado por el encanto de Neymar.

Pero Croacia es traicionera. Suelen ser los equipos balcánicos de poco fiar ante tanto domino y el de Nico Kovac no fue menos. En plena avalancha local el cuadro croata lanzó sus primeras advertencias.

No tomó precauciones Brasil a pesar de la amenaza. De hecho, un fallo en cadena de la defensa local, con David Luiz y Marcelo retratados, terminó con el balón dentro de la meta de Julio César, desviado por el lateral del Real Madrdid luego de un centro de Ivica Olic desde la banda izquierda.

El gran héroe

No es sencillo tener a 190 millones de brasileños pendientes de tu pies, pero Neymar respondió con el aplomo y la perseverancia de un astro que comienza a escribir su historia en el Mundial.

Hay viento de cola a favor de Brasil y de Neymar, que barrió el frente de ataque con perseverancia y mucha fe, convencido de que es el rey de un enfebrecido Brasil.

No es fácil digerir el fútbol actual de Brasil y a veces cuesta admitir también que el sustituto de leyendas recientes como Ronaldo, Romario o Ronaldinho se llama ya Neymar. El “10″, en cualquier caso, es el único futbolista que tiene pie en un equipo con mucho cuerpo, sin encanto, dispuesto a ganar como sea.

Croacia fue un rival más incómodo de lo que se esperaba.

Entonces, Neymar asumió los galones. Bajó a recibir, combinó en corto, dio paredes, filtró pases, le acribillaron a faltas y, cómo no, marcó. Un saque de meta de Julio César llegó a sus botas. Avanzó y remató en carrera, con la izquierda, muy ajustado al poste izquierdo.

En su celebración se dirigió a Luiz Felipe Scolari. Técnico y estrella del equipo se intercambiaron muestras de afecto.

Antes había maravillado con un eslalon que dejó en la cuneta a Ivan Rakitic. Su compromiso con el combinado nacional le llevó a emplearse con dureza con Luka Modric. Vio la tarjeta amarilla.

En el momento cumbre, ejecutó con precisión, y algo de fortuna, el polémico pénalti señalado a Fred.

Pateó fuerte y a media altura. La mano de Pletikosa no aguantó.

Por su parte, Oscar dejó lo mejor para el final. Justo después de que Julio César salvó el empate a un remate de Jelavic. El centrocampista del Chelsea tiró de talento.

Y en un contragolpe sacó un tiro con la punta del botín y finiquitó un partido cerrado.- EFE y El País

Brasil 2014

Marcelo se convirtió en el primer brasileño que hace un autogol en un Mundial y fue el primer tanto en propio arco en una inauguración.

98

partidos de Brasil en la historia mundialista con el de ayer, que además fue triunfo 68 por sólo 15 derrotas.

33

conquistas de Neymar con la selección mayor de Brasil, con la que cumplió el medio centenar de juegos.

20

participaciones de Brasil en mundiales, el único país que ha estado en todas las ediciones del torneo.




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