El artillero

Por: Julio Argáez

México comenzó cauteloso, se fue adaptando y terminó ofreciendo un partido que da esperanzas para avanzar a la siguiente ronda.

Al inicio, Brasil se vio con más empuje que con fútbol. El Tri aguantó los embates, agarrando confianza y cortando los avances brasileños, llevando el partido a donde México quería.

Las mejores armas de México fueron los tiros de media y larga distancia, que preocupaban a Julio César. Pero mención especial merece la actuación de Guillermo Ochoa, quien en más de una ocasión salvó la caída del marco mexicano.

En la segunda parte México mejoró y jugó mejor, aunque no generó jugadas de peligro, más que los disparos de media distancia. Se olvidaron de aprovechar las bandas, algo que dio resultados en el partido ante Camerún. Neymar fue bien marcado, incluso con triple marca.

México mostró un fondo físico impresionante, jugando al tope ante el gran favorito. Y me da razón para pensar en vencer a Croacia.




Volver arriba