Corazón albiceleste

Corazón albiceleste

2_160614p2rodrigonoyaphoto01

Por Rodrigo Noya

Rodrigo Noya, defensa del Mérida, se une a nuestro panel de colaboradores sobre el Mundial.

Me pareció un partido interesante porque creo que en el primer tiempo Bosnia se metió muy atrás y Argentina, que tanto en la eliminatoria como en los partidos previos al Mundial, había jugado con una línea de cuatro abajo, ayer salió con cinco.

Entonces, el equipo no funcionaba. Mascherano iba a buscar la pelota muy abajo y Messi, igual, tanto, que cuando quería arrancar ya tenía a tres esperándole.

Además, le costó un poco la desesperación a Messi de mostrarse en el primer tiempo. Pero en el segundo, Leo mostró que, si le das un poquito de espacio, pasa lo que pasó, te saca a tres jugadores, hace un achique y firma un gran gol. Genera un fútbol, un desequilibrio como nadie.

Argentina cambió cuando entró Gago y pasó a jugar con línea de cuatro en el fondo. El equipo se asentó, comenzó a tocar la pelota. No sé qué tan a favor le haya sido el gol tan rápido, a los dos minutos; incluso a Bosnia, pues le cambió todo el esquema táctico muy rápido, algo que nadie esperaba.

A la defensiva, Argentina dejó dudas. Por lo que vimos, tendrá que hacer de dos goles para arriba si quiere llegar lejos. En el gol de Bosnia salen a achicar los centrales y anotan. En la primera parte ya les había pasado, pero Romero (el portero) desvió con los puños.

Pero si juegan cinco minutos más, no duden de que Bosnia terminaba por empatar. Insisto, hay muchas dudas sobre la defensa.

Lo importante era ganar y se ganó. A medida de que avance el torneo irán dándose más exigencias y ante equipos como Francia, por ejemplo, no se puede jugar así.

Era importante ganar y se ganó.

Les invito a seguirme en Twitter en @rodrigo_noya, y en Instagram en rodrigojnoya.




Volver arriba