Brasil quiere la seguridad del Mundial en la liga local

SAO PAULO, Brasil (AP).- Brasil quiere utilizar el modelo de seguridad de la Copa del Mundo del próximo año para reducir la violencia en partidos locales a lo largo y ancho del país.      

Funcionarios del gobierno brasileño dijeron el jueves que el fútbol a todos los niveles debería beneficiarse del escaparate que  supone el evento.      

El anuncio se produce menos de una semana después de que cientos de aficionados rivales emprendieron una batalla en un estadio en la jornada final de la liga brasileña. Las violentas imágenes trasmitidas en todo el mundo provocaron dudas sobre la preparación del país para el Mundial.      

Después de una reunión en Brasilia, funcionarios gubernamentales de alto nivel dijeron que el plan de seguridad de la Copa del Mundo, probado con éxito en la Copa Confederaciones, se debe utilizar como punto de referencia.      

Aunque la Copa Confederaciones estuvo marcada por las protestas y la violencia afuera de los estadios, los organizadores del Mundial sostienen que el plan de seguridad funcionó bien ya que ningún aficionado resultó herido, ningún partido se interrumpió y ningún equipo se vio afectado.  “Para la Copa del Mundo tenemos una serie de instrumentos y protocolos bien establecidos que garantizaron la seguridad de todos durante la Copa Confederaciones”, dijo el ministro de Justicia Jose Eduardo Cardozo. “Ahora la sugerencia es crear una guía de procedimientos para determinar las responsabilidades y atribuciones de aquellos involucrados en la seguridad de los eventos locales”.      

El plan incluye un servicio integrado de inteligencia y centros de control de seguridad dentro de los estadios, así como nuevas reglas de trabajo conjunto entre agentes de seguridad del sector público y el privado. “No estamos partiendo de cero”, dijo el ministro de deportes Aldo Rebelo.      

La seguridad en el partido entre el Vasco da Gama y Atlético Paranaense estaba a cargo de guardias privados en lugar de la policía, de forma similar a lo que está previsto para la Copa del Mundo. Pero mientras apenas había unos 80 guardias para separar a la multitud en la sureña ciudad de Joinville, los organizadores del Mundial dijeron que casi 900 agentes de seguridad privados trabajaron en todos los partidos de la Copa Confederaciones.      

Los choques en Joinville se detuvieron sólo después de que la policía llegó y disparó balas de goma para dispersar a la multitud. Cuatro aficionados resultaron heridos, entre ellos uno que tuvo que ser trasladado en helicóptero desde el campo a un hospital.      

La presidenta de Brasil Dilma Rousseff pidió más policías en los estadios y castigos más estrictos para los aficionados violentos. Los funcionarios dijeron el jueves que un grupo de trabajo discutirá otros esfuerzos para reducir la violencia antes de que finalice el año.      

Entre otras, se podría ampliar el registro nacional de hinchas propensos a la violencia, crear estaciones de policía dedicadas a asuntos de aficionados y tomar medidas para incrementar la responsabilidad de los clubes cuando sus seguidores están involucrados.




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