Brasil no se repone del golpe

Los aficionados no perdonan que los hayan humillado

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Varias portadas de diarios brasileños destacaron la humillación. Abajo, el "Hoje" titula "Vergüenza" y la "sexta" cayendo
El diario "Agazeta" tituló "Massacre" en relación a la goleada


Catastrófico. Doloroso. Una humillación histórica. Esos fueron sólo algunos de los apocalípticos titulares que los periódicos brasileños utilizaron en internet para describir la impresionante paliza de 7-1 por parte de Alemania en las semifinales de la Copa del Mundo.

Las lágrimas embadurnaban los rostros pintados de amarillo y verde de los muchos niños que vieron el partido. Luiz Felipe Scolari enterró su cara entre las manos. Los aficionados de todo el país gemían de angustia.

En las horas posteriores a la paliza vista por cientos de millones de televidentes en todo el mundo, los brasileños tuvieron problemas para asimilar lo impensable: Brasil sufrió la peor derrota en la Copa Mundial de la historia, y sucedió en casa.

“¡No podía creer lo que estaba viendo! Era como si el juego fuese una constante repetición”, dijo Valeria Mazure, profesora jubilada, ataviada con una túnica verde, una bufanda amarilla y bebiendo una cerveza. “Me siento decepcionada, triste, pero más que nada, avergonzada. Resultó muy embarazoso”.

Dolor inimaginable

Algunos aficionados abandonaron el estadio Mineirao a la mitad del encuentro cuando Alemania ya goleaba 5-0. Algunos rompieron sus entradas y comentaron su decepción ante las cámaras.

“Cinco a cero es tan vergonzoso, que no vamos a permanecer por más tiempo”, dijo Ribeiro Franca. “Uno a cero estaría bien, uno-uno, dos-uno, dos-dos, pero cinco a cero es lamentable”.

“Analizando el juego de Brasil en partidos anteriores, pensé que había una posibilidad de que perdiera, pero nunca imaginé que podía ser tan terriblemente”, dijo Ricardo Azevedo, un fan en Río. “Siento tristeza, pero no sólo eso, me siento molesto por el colapso que vimos en el terreno de juego”.

En Sao Paulo, la ciudad más grande de Brasil, miles de personas se reunieron para ver el partido en el bohemio barrio de Vila Madalena, las calles tapizadas de amarillo, verde y azul, los colores de la bandera.

Después, Samir Kelvin se aferró a un poste y gritó: “¡No me queda nada yo soy brasileña y estoy humillada. Quiero matarme” Una mujer gritó: “¡Qué vergüenza, qué vergüenza!” mientras un hombre se golpeó la cabeza contra una mesa de bar.- AP

Derrota | Violencia

Algunos brotes de violencia surgieron luego de la derrota histórica de Brasil.

Riñas al por mayor

Decenas de personas detenidas fue el saldo de la violencia que se desató luego de la derrota por 7-1 de Brasil ante Alemania. Además, dos autobuses fueron quemados por la gente, lo que fue una clara muestra del gran descontento por la goleada.

Violencia en “Fan fest”

Durante el partido, integrantes de una pandilla corrieron entre la gente sembrando el pánico y arrancando bolsos y collares a su paso, en el “Fan fest” que se realizó en Copacabana. En Belo Horizonte fueron detenidas unas 17 personas y en Curitiba fueron apedreados e incendiados varios autos.




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