En Australia

Dodgers y Diamondbacks rompen un siglo de ausencia

SÍDNEY (AP).- Las Grandes Ligas están de vuelta en Australia. Hacía un tiempito que no venían por aquí. Un siglo, para ser precisos.

Dodgers y Diamondbacks volaban ayer a través del océano Pacífico rumbo a Australia para una histórica serie de dos partidos que pondrá en marcha la temporada de Grandes Ligas el sábado y domingo en el Sídney Cricket Ground.

Los Diamondbacks de Arizona recibieron una mala noticia antes de abordar el avión: no podrán contar con Patrick Corbin, quien debía abrir el partido inaugural. El serpentinero se lesionó un codo y podría perderse toda la temporada.

Los equipos partieron anteayer en vuelos separados y aterrizaban en Sídney en la mañana del martes (noche del lunes), luego de 15 horas en el aire. Australia está 18 horas delante de la costa oeste de Estados Unidos.

Los jugadores harán hoy mismo un primer entrenamiento, seguramente aturdidos por el cambio de hora. Generalmente toma una semana adaptarse al cambio de horario.

La serie coincide con el centésimo aniversario del juego de exhibición que realizaron los Medias Blancas de Chicago y los Gigantes de Nueva York en el mismo terreno el 3 de enero de 1914. Chicago ganó 5-4 ante 10,000 aficionados. Serán los primeros partidos de la temporada regular que se juegan en Australia. Ya hubo partidos inaugurales en Monterrey, México (1999), San Juan de Puerto Rico (2001) y Tokio (2000, 2004, 2008 y 2012).

El estadio, conocido como “SCG”, tiene mucha historia. Allí se jugó el primer partido internacional de cricket en 1882 y su primer tablero data de 1895. Desde entonces se han realizado miles de partidos de cricket, rugby y fútbol australiano, además de exhibiciones de tenis, carreras de motocicletas y conciertos de rock, con presentaciones de Michael Jackson, Madonna y Green Day.

“Es una linda oportunidad, algo simpático”, afirmó el mánager de Arizona, Kirk Gibson, antes de partir. “Hay mucha historia allí. Vamos a hacer ahora otro tipo de historia”.

El terreno de juego se modifica desde hace varias semanas. Fue presentado ayer y las autoridades dijeron que esperaban que en el futuro sea usado en forma regular para partidos de la temporada de las Grandes Ligas.El estadio tiene capacidad para 40,000 aficionados y las autoridades esperan que se llene en ambos encuentros.

Ramírez: temporada crucial

Recuperado de las lesiones, más ambicioso que nunca en una temporada crucial y ante todo muy bromista. Así es que Hanley Ramírez emprende 2014 con los Dodgers, el equipo a vencer en el Oeste de la Liga Nacional.

Primero, el lado jocoso del parador en corto dominicano, que se puede seguir a través de su cuenta en Instagram. En uno de sus recientes vídeos cortos, Ramírez se escondió detrás de las ropas colgadas en el casillero de su compatriota Juan Uribe, saltando súbitamente para darle un susto al tercera base.

Ahora, la parte seria del jugador de 30 años.

Los Ángeles, la franquicia cuya nómina oscila entre los 230 y 240 millones de dólares para ser la más cara en las Grandes Ligas, se quedó al umbral de la Serie Mundial la pasada temporada, al verse frenados en parte cuando Ramírez sufrió la fractura de una costilla al ser impactado por una recta del abridor de los Cardenales Joe Kelly en la serie de campeonato del Viejo Circuito. Pese a la lesión, intervino en el resto de la serie, pero no gravitó mientras San Luis se imponía en seis juegos.

“Eso ya no tiene remedio. Ahora estamos en 2014 y queremos intentarlo otra vez”, dijo Ramírez. “El objetivo es el campeonato”.

La valía de tener a un Ramírez en plenitud se comprobó en los playoffs del año pasado, al conectar ocho hits en 16 turnos en la victoria, además de igualar un récord de postemporada de los Dodgers con seis extrabases, al vencer a Atlanta en la serie de primera ronda.”Todo hubiese sido diferente con un Hanley sano”, se lamentó el primera base mexicano Adrián González.

Esta campaña es vital para el futuro de Ramírez, cuyo traspaso de los Marlines a Los Ángeles a mediados de 2012 sirvió para revitalizar una carrera que se había empantanado tras el brillante 2009 en el que figuró segundo en la votación al Jugador Más Valioso.

Podrá declararse agente libre al final de la temporada, a menos que los Dodgers lo aten con una extensión. Amén de su producción con el bate, Ramírez también tiene que despejar dudas sobre su condición física, al considerar que en dos de sus últimas tres campañas no pasó de los 100 juegos debido a dolencias. “Quiero ser un Dodger de por vida”, afirmó Ramírez.

La de 2013 fue una campaña en la que Ramírez comenzó en la lista de incapacitados al lastimarse el pulgar derecho durante el Clásico Mundial y poco después de reincorporarse a fines de abril sufrió una lesión muscular.Una vez recuperado, Ramírez y el sensacional novato cubano Yasiel Puig encendieron los motores para un récord de 46-10 durante el punto medio de la campaña, que catapultó a los Dodgers de la cola a la cima de su división. Ramírez acabó con un OPS (embasado más slugging) de 1.040 con 20 jonrones en 86 partidos.”Es un año importantísimo para Hanley”, dijo el mánager de los Dodgers, Don Mattingly. “Es el último año de su contrato, tratará de cuidarse para estar en el terreno la mayor cantidad de juegos que se pueda”.




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