Hanyu se corona rey del patinaje en Sochi

SOCHI (EFE).- El japonés Yuzuru Hanyu, de 19 años, se coronó como nuevo rey del patinaje artístico al ganar la prueba de los Juegos de Sochi, en la que al doble campeón de Europa, el español Javier Fernández, que iba tercero tras el programa corto del jueves, se le escapó por poco la medalla de bronce.

Hanyu, compañero de entrenamientos del madrileño -ambos se entrenan en Toronto (Canadá) a las órdenes del canadiense Brian Orser-, sumó un total de 280,09 puntos y ganó con 4,47 de ventaja sobre el canadiense Patrick Chan, que también refrendó el puesto que ocupaba después del ejercicio libre.

Fernández cometió un error de cálculo en un ejercicio casi impecable que le costó unos puntos valiosos y se tuvo que conformar con el cuarto puesto, a 1,18 del kazako Denis Ten, que ascendió del noveno al tercero y se quedó con la medalla de bronce que parecía reservada al abanderado español en la ceremonia de apertura de los Juegos de Sochi.

Hanyu lideraba la competición tras exhibirse el jueves, cuando dictó una seria declaración de principios, batiendo su propio récord mundial en el ejercicio corto, en el que se convirtió en el primero en romper la barrera de los cien puntos, superando los 99,84 logrados el 5 de diciembre pasado en la final del Grand Prix, ante su público, en Fukuoka.

“Yuzu” ya había pulverizado la prueba en el primer acto, integrado por siete elementos obligatorios, puntuados por diez jueces que hacen una valoración técnica y otra artística- tres saltos -de los que uno debe ser un salto combinado, el triple precedido de pasos y el otro un triple Axel-, tres piruetas y una secuencia de pasos. Por lo que se pudo permitir el lujo de caerse dos veces y aún así mantener el oro.

El talentoso nipón afrontaba el acto decisivo con 101,45 puntos, con 3,93 sobre el canadiense de origen chino Patrick Chan, triple campeón mundial, los últimos tres años, y bronce en Vancouver (Canadá). Que tampoco tuvo su mejor actuación en el programa libre, que consta de 13 elementos, con un máximo de ocho saltos, un tope de tres piruetas -todas diferentes-, una secuencia de pasos y una secuencia coreográfica.

‘SuperJavi’, que saltó al hielo en el puesto 19, el primero del último grupo de seis, se esmeró en bordar su ejercicio, al son de la banda original de “Peter Gun” y el “Harlem Nocturne”. Pero perdió la oportunidad de subir al podio al dejar en triple uno de los cuádruple Salchows que intentaba, por lo que los jueces le invalidaron la versión triple de este elemento, con la que concluía, por no haber efectuado la combinación, como exige el reglamento.

En cualquiera de los casos, aunque lo hubiera hecho, tampoco se lo hubieran puntuado, porque el máximo de combinadas es de tres y ya las había efectuado anteriormente. Error que le costó una medalla ya casi cantada, en una prueba en la que se tuvo conformar con un cuarto puesto que le “da rabia”, tal y como explicó en zona mixta después de la competición.

Otros dos japoneses, Tatsuki Machida y Daisuke Takahashi, acabaron quinto y sexto, respectivamente.

El gran triunfador, sin embargo, fue su compatriota Hanyu, que patinó “Romeo y Julieta” por el que Orser, al igual que lo hiciera el jueves, cambió la chaqueta roja española por la gris de Japón. A quien Javier felicitó con deportividad por el mayor éxito de su vida.

La procesión, sin embargo, iba por dentro. Y España, que sigue contando con un exiguo botín de dos medallas invernales, las de los esquiadores alpinos Paco y Blanca Fernández Ochoa -oro en el eslalon de Sapporo’72 (Japón) y bronce en el de Albertville’92 (Francia), respectivamente- sigue esperando una hermana para las anteriores.

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