Retirar estatua de Michael Jackson da mala suerte al Fulham

LONDRES (EFE).- La retirada de la estatua de Michael Jackson del estadio del Fulham le trajo mala suerte al club, que ha descendido de la liga a la segunda división inglesa, según su antiguo dueño, el egipcio Mohamed Al Fayed, de 85 años.

La estatua, de unos dos metros y que fue instalada en el estadio de Craven Cottage, en el barrio londinense de Fulham en 2011, era un símbolo de suerte para el club inglés, según Al Fayed.

El actual dueño del Fulham, Shahid Khan, antiguo propietario del el equipo de fútbol americano Jacksonville Jaguards, decidió mover la estatua el pasado septiembre por considerarla un “exceso”.

“Esa estatua era un encanto y la suerte que traía para el club ha sido eliminada y ahora tenemos que pagar el precio”, indicó Al Fayed.

El egipcio -que durante sus 16 años al frente del Fulham transformó el club al conseguir que se afianzara en la División de Honor- vendió el club inglés al empresario americano en julio 2013.

Tras la derrota del Fulham contra la Stoke City, por 4 a 1, en el penúltimo jornada de la Premier el entrenador del Fulham, el alemán Felix Magath, presentó una carta pública de disculpas.

El partido, celebrado el pasado sábado en el Britannia Stadium situado en Stoke-on-Trent, en el norte de Inglaterra, marcó el descenso del Fulham después de 13 años en la máxima competición inglesa.

“Nosotros, como equipo, y me incluyo a mí mismo y a la dirección, quisiéramos pedir disculpas por nuestro mal rendimiento el sábado. No era lo que vosotros, nuestros aficionados, estabais esperando y deberíais, con toda la razón, esperar de nosotros”, declaró el entrenador alemán en su disculpa.

Por contra, el magnate Al Fayed indicó que no cree que Magath “sea la persona más adecuada” para que el Fulham “ascienda”.

“Es una estatua fantástica que los aficionados aclaman. Pero ahora (Magath) ha pagado el precio porque el club ha descendido”, agregó el millonario empresario egipcio.

El “rey del pop” era amigo de Al Fayed, que le consideraba como “un fantástico ejemplo para todo el mundo”.




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