Laureano Ruiz, mentor de la base del Barça, apoya frenar el traspaso de niños

 

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA (ESPAÑA) (EFE).- El entrenador cántabro Laureano Ruiz, considerado como uno de los padres de la cantera moderna del Barcelona, cree que la FIFA tiene razón en poner coto a los traspasos de niños, porque esa práctica es “un error tremendo” que acaba perjudicando a los propios menores de edad.

La FIFA anunció ayer que sanciona al Barcelona con dos temporadas completas sin poder fichar nuevos jugadores por haber vulnerado sus normativas con diez chicos menores de edad.

Laureano Ruiz, que estos días se encuentra en Gran Canaria, colaborando en actividades de la UD Las Palmas, sostiene que la FIFA tiene razón en intentar frenar estas prácticas, pero subraya que “no solo es el Barça” el que está fichando hoy a jugadores desde niños.

“Son prácticamente todos los equipos los que van adquiriendo a chavales de 10, 11 o 12 años. Esto ya empezaba en la época en la que yo estaba en el Barcelona”, ha señalado a Efe Ruiz, mentor en la Escuela Municipal de Fútbol de Santander de jóvenes talentos como Iván de la Peña, Pedro Munitis, Iván Helguera o Jonathan Valle.

Laureano Ruiz ha recordado que, cuando llegó en 1972 al Barcelona como director del fútbol base, se empeñó en que los equipos de las categorías inferiores tenían que estar formados fundamentalmente por jugadores catalanes, de la tierra, y en que, con carácter general, no se debería fichar a chicos de menos de 15 años.

“De memoria, puedo decir que quedamos cinco años consecutivos campeones de España con jugadores catalanes y que de ahí salieron Carrasco, Calderé, Moratalla, Sánchez… y bastantes más. En 2005, me reuní con Begiristain para mi posible vuelta al Barça y le dije lo mismo- ¿cómo tenéis tantos jugadores extranjeros? ¿por qué no juegan más catalanes?”, ha apuntado el técnico cántabro.

Laureano Ruiz, que llegó a dirigir al primer equipo del Barça en 1976, sostiene que, con la excepción de los grandes jugadores que marcan la diferencia, “los Xavi, Messi o Ronaldo”, el 90 % de los jugadores de Primera “son iguales que el 60 % de los de Segunda, el 30 % de Segunda B e, incluso, el 10 % de los Tercera”.

“El colocarse, el llegar, depende de la suerte, de las lesiones, de los agentes…”, argumenta este entrenador, que también ha vivido de cerca cómo niños que prometían ser figuras y que dejaron a su familia, su ciudad y sus amigos para fichar por un gran equipo nunca llegaron a nada, muchas veces “por problemas psicológicos”.

Ruiz recuerda en concreto a un chico al que tuteló en la Escuela de Santander, con una calidad extraordinaria y que dejó su pequeño pueblo de Cantabria con once años para fichar por el Barça.

“Al cabo de unos meses, lo vi jugar en el torneo de Brunete y no sabía ni parar la pelota. Tenía una calidad extraordinaria, unas cualidades que hacían pensar que podía a ser un jugador destacado. Estoy convencido de que tuvo problemas psicológicos. Quería controlar un balón y se le iba seis metros. Ya no está en el Barça, ha ido al extranjero y debe tener 17 años. Pero como él, hay muchos jugadores y no solo del Barça”, ha señalado.

Ruiz critica, sobre todo, el papel que desempeñan en este problema los agentes que se han especializado en representar a jugadores menores de edad y que acaban convenciendo a los padres, porque, estos, en general, tienden a pensar que “tienen a un Maradona” en casa cuando su pequeño destaca.

Y a veces ocurre, añade, que los grandes clubes los fichan solo para que no se hagan con ellos su gran rival.

“Es un error tremendo. Esos chicos no van a salir, se van a perder en el camino, como ya ha ocurrido con muchos. Si realmente van para arriba y se van afirmando, yo considero que su culminación llega cuando tienen entre 16 y 18 años”, apunta.

Solo en esas edades se debería pensar en ellos para posibles traspasos, argumenta, y siempre teniendo en cuenta que “la cantera está aquí, en España, no hace falta buscar ni en Japón, ni en Camerún, ni en Canadá ni en ningún otro sitio”.




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