El efecto Simeone

Transformación total del "Atleti" gracias al "Cholo"

Diego Simeone le ha dado cuatro títulos al Atlético de Madrid

MADRID (AP).- Cuando al Atlético de Madrid se le escapaba la Liga en el Camp Nou, Diego Simeone entró al vestuario tan tranquilo que casi no parecía el mismo técnico hiperactivo de siempre.

“Créanme chicos, estamos mejor que Barcelona, si marcamos gol se va terminar”, dijo Simeone.

“Estaba tranquilísimo, era impresionante. Nos dio la confianza que necesitábamos”, recordó el brasileño Filipe Luis sobre la charla.

El resto es historia. Diego Godín empató el partido contra el Barcelona y el Atlético se proclamó campeón de liga. Pero el reto que el técnico argentino tiene ante sí es algo todavía más grande que el campeonato nacional. La final de la Liga de Campeones podría consagrarle como el entrenador más grande de un club de 111 años.

“Siempre tomo el partido que va a venir como el más importante, sea donde sea”, aseguró Simeone, como queriendo relativizar el encuentro de Lisboa.

Simeone, de 44 años, cayó de pie en Madrid. Cuando el argentino llegó en diciembre de 2011, el Atlético estaba al borde del descenso y acababa de ser eliminado de la Copa del Rey por un rival de la Tercera División.

Menos de tres años después, el club es campeón de liga y va a jugar la segunda final de Copa de Europa de su historia, 40 años después de la anterior. Además, en 2012 ganó la Liga Europa y en 2013 la Copa del Rey contra el Real Madrid y en el Estadio Santiago Bernabéu.

Todos los logros de esta temporada, después de tener que desprenderse de su artillero estrella Radamel Falcao y con un presupuesto muy inferior al de los grandes transatlánticos europeos, se han conseguido casi con la misma plantilla que heredó. Siete de los titulares en la última alineación del Atlético antes de Simeone siguen siendo habituales en el once. “Creo que es el artífice principal de este cambio de mentalidad, no solo en los jugadores sino en todos”, dijo el capitán Atlético, Gabim, sobre su técnico.

“‘Cholo’ es la clave, la garra y el reflejo donde nos miramos todos cuando salimos al campo”, puntualizó David Villa. “Con esa sabiduría de fútbol y un montón de guerreros se consiguen títulos”.

Simeone ya fue uno de los ídolos de la afición rojiblanca en sus dos etapas como jugador atlético. Formó parte de la plantilla que ganó el doblete de liga y Copa del Rey en 1996, cuando se institucionalizó ese cántico tan repetido últimamente en el estadio Vicente Calderón: “Olé, olé, olé; `Cholo’ Simeone”. El Simeone jugador era duro, implacable en la media, molesto para el contrario, aplicado en lo táctico y guerrero en lo técnico. El Atlético es el reflejo de aquel futbolista. Algunos medios han bautizado al equipo como la “guerrilla de Simeone”.”Me encanta su personalidad. Va a ser, sin lugar a duda, el futuro técnico de la selección argentina”, dijo el ex seleccionador argentino Alfio Basile sobre Simeone. “Es ganador, vive para el fútbol, joven, con mucho ímpetu. Es muy inteligente, como lo era de jugador”. Antes de llegar a España, Simeone forjó su carrera como técnico en Argentina. Debutó en Racing Club de Avellaneda, del que es aficionado confeso, inmediatamente después de colgar las botas. Pero su primer proyecto en firme fue Estudiantes, al que hizo campeón en 2006. También llevó a River Plate al título en 2008, aunque posteriormente salió del club cuando ocupaba puestos de descenso. Pasó por San Lorenzo de Almagro y tuvo su primera incursión europea en el Catania italiano, al que salvó del descenso. Pero nada comparable al éxito del Atlético con esa filosofía de “partido a partido” conocida popularmente como “cholismo”. El Atlético ha ido escalando peldaños a zancadas hasta coronarse esta temporada. El equipo funciona como una máquina perfecta, compacto en defensa y letal al contragolpe. Sin despreciar el inagotable libreto de jugadas a balón parado que prepara Simeone junto a su segundo Germán “Mono” Burgos. La campaña europea de los rojiblancos ha sido espectacular. Es el único equipo invicto de la competición. Suma 25 goles y sólo ha encajado seis. Ha eliminado a Milán, Barcelona y Chelsea. Independientemente del resultado de la final, Simeone ha dicho que seguirá en Madrid. Su contrato finaliza en 2017 y más allá del abismo económico que le separa de los grandes del continente, el argentino cree que hay margen para seguir creciendo. “Lo que hemos conseguido me hace recordar mucho el trabajo que hicimos cuando empezamos en Estudiantes, donde había un grupo de jugadores que iba detrás de una idea a muerte, y tenía las mismas sensaciones que tengo hoy: un equipo que sabe a lo que juega y sobre todo que es valiente”, aseguró.




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