Bruselas, Lisboa y el espíritu de Luis

Bruselas, Lisboa y el espíritu de Luis

 

Jenaro Lorente

MADRID (EFE).- De Bruselas a Lisboa, de 1974 a 2014, cuarenta años después, el golazo de Aragonés a Sepp Maier está de nuevo de actualidad, como el grupo al que la gloria se le esfumó en el último suspiro. En la capital portuguesa, un nuevo Atlético, quizá el mejor desde su nacimiento, en 1903, intentará, esta vez sí, tocar el cielo, y lo tratará aventado por el espíritu de Luis.

Ausente físicamente desde el 1 de febrero, pero presente desde entonces en cada partido en la memoria de aficionados, futbolistas y entrenador del Atlético, la fuerza de Luis y su mentalidad ganadora brillará en el estadio Da Luz el sábado y empujará a un colectivo que puede poner la guinda a un curso, con la liga ya en el bolsillo, excelso.

“El espíritu de Luis va a imperar en esa final. Luis Aragonés estará detrás de cada jugador y esto influye de cara a la moral, y más en este Atleti”, confiesa Enrique Hernández ‘Quique’, lateral izquierdo del 74, habitual suplente de José Luis Capón, y uno de los tres expulsados por el colegiado turco Babacan en la “batalla de Glasgow”.

“Con el Cholo no me imagino un Atleti apagado, aunque le metan un gol al principio. Seguramente se impondrá más ese espíritu de lucha”, añade convencido.

Y es ese un sentimiento común entre los legendarios veteranos rojiblancos, los protagonistas del inolvidable 74, reunidos cuatro décadas después en Madrid por iniciativa de la peña colchonera ‘los 50′. Preguntados por EFE, muchos recordaron a Luis y expresaron sus deseos para la final de la Liga de campeones.

“Luis era un mago”, concluye Eusebio Bejarano, aquel espigado centrocampista que Vicente Calderón incorporó del Badajoz en 1968. La ‘Pantera Rosa’, rojiblanco hasta 1979, tenía un estilo inconfundible, como su zancada larga. “Cuando fue seleccionador, los medios no se portaron muy bien con él. Hizo campeón a la Selección con todo lo que ello significó. Rompió con una historia muy negativa de España. Antes que él hubo seleccionadores con mucho prestigio que no lo consiguieron. Con Luis la selección española ha tenido un nivel muy bueno”, analiza Eusebio.

“Luis Aragonés era el jerarca de nuestro equipo”, asevera el asturiano Alberto Fernández, ese todoterreno del que gozó el Atlético durante diez años, desde 1969 hasta 1979. “La importancia del Cholo Simeone en este Atlético es fundamental. Nosotros también teníamos un buen entrenador (Juan Carlos Lorenzo), pero Luis mandaba desde el campo”, asegura. “Él transmitía esa forma de jugar y nos arrastraba a los demás”.

Alberto no duda cuando se le pregunta por la final de Lisboa. “Este Atlético se merece ser campeón de Europa. Lo está haciendo todo muy bien, con otro estilo de jugar al fútbol. Es un equipo muy compacto. Este año va a ser el del Atlético de Madrid, que va a ganar los dos títulos”.

Adelardo Rodríguez, el gran capitán, el que más veces ha vestido la camiseta del oso y el madroño, no lo tiene tan claro, aunque es optimista. “Hay que tener mucha fe en el equipo, que ha hecho una historia importante este año, un trabajo espectacular y creo que podríamos tener ese premio de ganar los dos títulos. “Si el equipo mantiene la actitud que ha tenido durante toda la temporada, podemos ganar también la Champions”.

Para José Eulogio Gárate no hay término medio. El ‘ingeniero’ del área cree que, después de ganada la liga, la Copa de Europa está más cerca. “Casi, casi diría que sí, que se ganan los dos títulos. El estado anímico del jugador es muy importante en este tipo de encuentros”, comenta.

“Estoy firmemente convencido de ganará el Atleti”, afirma sin vacilar José Pacheco, el mítico cancerbero, suplente de Reina, pero muy querido por la hinchada del Manzanares en la década de los 70. “Se lo han trabajado. Creo que es merecido que jueguen la final y que la ganen. Que la ganen porque se lo han merecido. Estoy firmemente convencido de que lo van a hacer”, se sincera.

“Me hubiera gustado más una final contra el Bayern de Múnich. Contra nosotros, en el 74, físicamente fueron mejores, por eso nos reventaron en el segundo partido. Fuimos campeones de Europa durante 89 minutos. Tiene tela una final contra el Madrid, pero es la final esperada por toda España. Lo que marca la diferencia en el Atlético es el grupo”, detalla Iselín Santos Ovejero, aquél fornido central que asustaba con su sola presencia a los delanteros rivales.

“Va a ser una final apretada. Los dos equipos se conocen muy bien. Va a estar muy competido. A ver si somos capaces de conseguir por fin la Copa de Europa”, resuelve con nostalgia Francisco Melo, el lateral derecho en Bruselas y durante nueve años (1968-77) del Atlético de Madrid.

“Que no nos ocurra lo que hace 40 años”, clama Miguel Reina. “Hay que jugar y saber que hasta el pitido final hay que estar a tope. Todo esto nos trae a la memoria lo de hace 40 años, pero el deseo es que el Atlético levante por fin la Copa de Europa. Que nos acompañe la suerte y que por primera vez seamos campeones”, implora el exarquero, todavía con la ‘espinita’ del gol de Georg Schwarzenberg en su memoria.

“Si Dios quiere, que ganen la Copa de Europa. Es un derbi, pero el Atlético creo que está mejor física y moralmente. Van a conseguir un gran triunfo”, reflexiona ‘Panadero’ Díaz, otro de los damnificados en la ‘batalla de Glasgow’.

“Seguro que Luis ha estado defendiendo con nosotros en la segunda mitad”, afirmó Diego Simeone en la rueda de prensa, tras el empate y el título liguero obtenido el sábado 17 de mayo en Barcelona. Un sábado después, el 24, Aragonés se volverá a enfundar la rojiblanca, esta vez en Lisboa.




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