Un evento “extraordinario” con ingredientes perfectos

Russell Wilson, mariscal de campo de los Halcones Marinos, durante las prácticas de su equipo ayer en East Rutherford, con miras al Súper Bowl

AST RUTHERFORD, Nueva Jersey (AP).- Los dos mejores equipos de la NFL, uno con una ofensiva devoradora de récords y el otro con una defensa asfixiante. La primera vez al aire libre con frío que hace tiritar. Dos entrenadores que se tratan como amigos de toda la vida. Peyton Manning al umbral de hacer historia.

Este el coctel que ofrecen los Broncos de Denver y los Halcones Marinos de Seattle para el Súper Bowl el domingo.

“Extraordinario”. Esa fue la frase con la que el entrenador de los Halcones Marinos Pete Carroll procuró resumir la efervescencia por la edición número 48 por el campeonato de la NFL. “Toda la expectativa, toda la atención, saber que es un evento global”, resaltó Carroll. “La dimensión del desafío que encaramos te emociona”.

Se trata de la primera edición del partido que se realiza al aire libre en una zona geográfica de Estados Unidos donde el invierno atenaza con bajas temperaturas.

El montaje de este Súper Bowl en el estadio MetLife, en los pantanos de Nueva Jersey, constituye una apuesta de la NFL para su futuro, sin tener que circunscribirse a Florida, Arizona y California o recintos bajo techo.

“El fervor por el Súper Bowl es inmenso, con muchas ciudades que anhelan albergarlo”, dijo el comisionado Roger Goodell.

“Estamos listos ante la oportunidad de seguir expandiendo nuestra liga, llegar a nuevos mercados”.Inmune a toda clase de fiascos, el fútbol americano profesional se mantiene consolidado como el deporte más popular de Estados Unidos.El flujo de denuncias de que la naturaleza violenta del juego cause daños cerebrales a los jugadores, el arresto del tight end Aaron Hernández por homicidio, el escándalo en el vestuario de los Dolphins de Miami cuando uno de sus jugadores reveló que otro le hostigaba. El apagón de algo más de media hora en el Súper Bowl del año pasado en Nueva Orleans.Nada eso ha podido minar el poderío a la liga, que esta semana exhibió todo su esplendor en Nueva York y Nueva Jersey.Se temió que una nevada provocara una posposición o adelantamiento de la fecha del partido, pero el pronóstico del tiempo señala una jornada sin ningún tipo de precipitación fluvial, aunque con un frío tenaz.

Efervescencia

El punto culminante de la temporada será un duelo entre el equipo con la mejor ofensiva (Denver) y la defensa número uno (Seattle), ambos con idénticas marcas de 15-3 en la campaña regular y playoffs. Se trata de la sexta vez que se enfrentan la mejor ofensiva y la mejor defensiva, y los Halcones llevarían las de ganar puesto que la defensa salió airosa en cuatro de las cinco oportunidades previas.

La excepción a la regla se produjo en 1990, cuando San Francisco despachó 55-10 a Denver.

También es apenas la segunda vez en las últimas 20 ediciones que los mejores equipos de cada conferencia se citan en la pelea por el trofeo Vince Lombardi.

Y sólo hay un antecedente previo de que los equipos con más yardas obtenidas y menos recibidas chocan contra sí en el Súper Bowl: eso se produjo cuando en 2001 la defensa de Tampa Bay vapuleó a Oakland.

“Es la oportunidad de enfrentarse contra alguien que ha roto todos los récords en la historia de este deporte”, indicó Carroll, quien estará en su primer Súper Bowl. Ese individuo es Manning, quien a sus 37 años puede convertirse en el primer mariscal de campo que gana el título con dos equipos distintos.Manning viene de completar una temporada memorable, en la que eclipsó los récords de pases de touchdowns (55) y yardas (5,547).Pensar que hace un par de años atrás debió dejar a los Colts, con su carrera sumida en incertidumbre tras someterse a múltiples operaciones en el cuello.Un dato curioso Manning tiene al alcance la oportunidad de ganar el Súper Bowl en el feudo de Eli, su hermano menor. Eli lo hizo en 2012, cuando los Giants vencieron a los Patriots de Nueva Inglaterra.”Es una situación única e irónica el que Eli disputó un Súper Bowl en Indianápolis y que los Broncos ahora pueden ganar uno en Nueva York”, dijo Peyton.Impasible, Peyton ha sabido torear las constantes preguntas sobre si optará por retirarse si Denver se consagra campeón. Asegura que pase lo que pase, mantiene el deseo de seguir jugando al menos una temporada.Para hacer historia, Manning deberá desentrañar una defensa que encabezó la NFL en balones recuperados (39), intercepciones (28), y puntos permitidos (231).Al frente de ese grupo está su díscolo esquinero Richard Sherman, líder de la liga con ocho pases interceptados.La secundaria de Seattle no contempla ningún tipo de ajuste para neutralizar a Manning: “No vamos a improvisar nada”, dijo Sherman. “La nuestra es una defensa sencilla… así ha sido toda la temporada y este es el último partido de la temporada, no es el momento para ponerse a hacer cambios”.El partido también destaca una cruce de estilos en cuantos a los mariscales de campo.Mientras Manning representa al quarterback tradicional que se planta firme en la bolsa de protección, Russell Wilson de Seattle representa a la nueva generación.Se da por descontada que la defensa de los Halcones Marinos tratará por todos los medios de incomodar a Manning, que apresure sus pases, para que cometa errores.Wilson, en el molde de colegas como Colin Kaepernick, Robert Griffin III y Cam Newton, es un mariscal escurridizo, capaz de escaparse en una carrera si la jugada inicial es desbaratada.Carroll y su contraparte de Denver, John Fox, no dejaron de sonreír y departir como grandes amigos en una rueda de prensa el viernes. Fox dirigirá en su segundo Super Bowl, luego de perder al frente de Carolina ante Nueva Inglaterra en 2004.”Esto es el pináculo de lo que hacemos”, dijo Fox, quien se perdió un mes de la campaña regular para someterse a una operación de corazón abierto.”Que valiente, acaba de comparar una operación de corazón abierto y su regreso como si fuera una torcedura de tobillo”, señaló Carroll. “John, eso es formidable”.



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