Minneapolis, sede del Súper Bowl 2018

Jugadores acusan a la NFL por uso ilegal de drogas

Anthony Walters y Zach Bauman, de los Cardenales de Arizona, ayer durante unas prácticas dentro de unas actividades de la NFL

El Súper Bowl de 2018 se jugará en Minneapolis, decidieron ayer los dueños de equipos de la NFL.

La liga premió a los Vikingos por construir un estadio nuevo para reemplazar al viejo Metrodome, y eligió a Minneapolis en una votación contra Nueva Orleans e Indianápolis.

“El nuevo estadio fue sin duda un factor decisivo”, comentó Jay Cicero, del comité de solicitud de Nueva Orleáns. “Cada vez que hay tanto apoyo público para construir un estadio de mil millones de dólares, los dueños de la NFL se asombran”.

“Hicimos todo lo que se suponía debíamos hacer, tuvimos una presentación fantástica. Al final, creemos que el estadio fue la diferencia”.

El partido que decide el campeón de la NFL se jugará en Minneapolis por segunda ocasión. En 1992, Washington derrotó a Buffalo en esa ciudad. El nuevo estadio de Minneapolis, que tendrá un costo de mil millones de dólares, será inaugurado en 2016.Nueva Orleans ha albergado el Súper Bowl 10 veces, empatado con el sur de la Florida como los lugares que han sido anfitriones más veces. Indianápolis organizó el partido de 2012.

El Súper Bowl del próximo año es en Glendale, Arizona, y luego será en Santa Clara, California, y Houston.

Demanda

Ayer mismo trascendió que un grupo de jugadores retirados de la NFL sostiene en una demanda que la liga les suministró ilegalmente peligrosos analgésicos que adormecían sus lesiones y llevaron a complicaciones médicas. El abogado Steven Silverman dijo que su firma presentó la demanda ayer en una corte federal en San Francisco.

La demanda apunta a lo que califica como una cultura de abuso de drogas en la liga, y dice que se utilizan para acelerar el regreso de los jugadores al campo y maximizar las ganancias.

Los ocho demandantes nombrados incluyen al ala defensivo Richard Dent, parte del Salón de la Fama, y al mariscal de campo Jim McMahon, de los Osos de Chicago campeones del Súper Bowl en 1985.

Los jugadores sostiene que no les informaron acerca de huesos rotos y en lugar de eso les dieron píldoras e inyecciones para ocultar el dolor. Los abogados están buscando estatus de demanda colectiva y dicen que más de 400 demandantes han firmado.




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