Diablura belga

El cuadro escarlata regresa a un Mundial en busca de ser el caballo negro

Bélgica dejó de figurar en los primeros planos luego de ser un constante invitado a las Copas del Mundo, con su punto más alto en México 1986, cuando alcanzó las semifinales, y tres participaciones consecutivas para disputar todas las justas que hubo en los noventas.

Sin embargo, desde Corea-Japón 2002, los belgas no habían podido calificar a la Copa del Mundo. Su bajón futbolístico incluso se reflejó en la Eurocopa, pues no participó en ninguna después de una floja actuación como coanfitrión junto a Holanda en 2000.

En el continente asiático, los Diablos Rojos tuvieron una digna participación al llegar a los octavos de final, en los que cayeron 2-0 con Brasil, a la postre campeón del mundo.

Curiosamente, el mejor jugador de aquel equipo es el actual seleccionador belga: Marc Wilmots, quien ha sido el artífice del renacer del cuadro escarlata. Como futbolista, Wilmots fue un referente e incluso le marcó un par de veces a México en un empate 2-2 en Francia 1998.

Una eliminatoria brillante

En su proceso eliminatorio, Bélgica se mostró sólida al calificar como líder del Grupo A europeo con ventaja de nueve puntos sobre su escolta, la siempre competitiva Croacia.

El boleto mundialista lo obtuvo de manera invicta, con ocho victorias y un par de empates en sus visitas a Croacia y Gales. Por ende, en casa no concedió un solo punto y totalizó 18 goles, por apenas cuatro en contra. Esta productividad le valió ser cabeza de grupo ya que se ubicó entre los ocho mejores del ranking mensual de la FIFA previo al sorteo.

El currículum impresiona, pero a los Diablos les tocará ahora lo más difícil: hacerlo valer. De entrada, más allá de su favoritismo, Bélgica no es una potencia, por lo que puede naufragar con facilidad como les ha pasado a equipos como Colombia (1994) y Portugal (2002), que pintaban para grandes actuaciones. En ese sentido, el clima también puede ser un adversario más, aunque en el pasado supo adaptarse a las altas temperaturas en México y Estados Unidos.

Por ello, lo mejor que puede hacer el cuado escarlata es convertirse en el caballo negro del Mundial y no pretender ser más de lo que es.

El primer escollo de los belgas será Argelia y también se toparán con Corea del Sur, a la que ya enfrentaron en dos copas previas.

La meta: octavos de final

Argelia aspira a dar el siguiente paso y superar la fase de grupos por primera vez en su historia. De entrada, en sus participaciones anteriores sólo una vez fue superada por amplio margen (3-0 por España en 1986). Asimismo, en el Mundial de 1982 sorprendió a Alemania, que fue finalista, y pudo calificar a la segunda ronda de no ser por un sospechoso empate entre germanos y austriacos, a los que igualó en puntos.

En Sudáfrica 2010, sólo sumo una unidad, pero sus dos derrotas se dieron por la mínima. Para calificar, encabezó con autoridad el Grupo H africano al sumar 15 de 18 puntos por delante de Mali (8), Benín (8) y Ruanda (2). En su serie final, batalló con Burkina Fasso, pero el 3-3 le favoreció por goles en gira.



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