Merecido homenaje a medallista paralímpico con raíces yucatecas

Alberca del Grand Real Club llevará el nombre de Gustavo Sánchez Martínez

 

Merecido homenaje a medallista paralímpico con raíces yucatecas.- Imagen de cortesía

Merecido homenaje a medallista paralímpico con raíces yucatecas.- Imagen de cortesía

 

Feliz por haber refrendado su supremacía en natación en el Mundial de Canadá, donde obtuvo cinco medallas, y por estar en Yucatan, la tierra de su madre, el medallista paralímpico Gustavo Sánchez Martínez recibió en Mérida una noticia que le agradó: la alberca del Grand Real Club llevará su nombre, en reconocimiento a su ejemplo y sus éxitos.

De visita en esta ciudad para pasar la Navidad en companía de su familia, el joven atleta, ganador de cuatro medallas de oro en los Juegos Paralimpicos de Londres 2012, no sólo aceptó con agrado esa distinción sino anunció que ha decidido vivir en Mérida, precisamente en Residencial Real Montejo, que le rinde merecido homenaje.

Unas horas antes de la Nochebuena, Gustavo, de 19 años, constató el avance de la alberca semiolímpica, que se construye en el Club,  acompañado de su padre y entrenador Gustavo Sánchez Suárez y del ingeniero Alfonso Pereira Palomo, propietario de Real Montejo,  quien el año pasado le entregó un reconocimiento por sus logros en Londres, que le valieron ser considerado el integrante más destacado de la delegación mexicana,

En cuanto esté lista en un mes, la alberca, que se complementa con un canal de nado. tendrá la placa con el nombre del atleta, primo de Armin Villalobos Martínez, quien también estuvo en la comitiva.

“Nací en el D.F., pero mi madre es de aquí, así que soy yucahuach”, comenta, sonriente, Gustavo.

“De verdad me encanta venir a Mérida, la ciudad blanca, por su calidad de vida y porque aquí es un lugar seguro, tranquilo y hospitalario,

“Y lo digo no porque mi mamá sea de aquí, sino porque es la verdad, estar aquí ese estar en la gloria, aquí tengo muchos amigos y familiares que me llevan a todas partes”, afirma el joven.

“Me gusta mucho la cochinita pibil, la sopa de lima, los papadzules, los salbutes, la torta de lechón… y el frijol con puerco, que rico”, indica el atleta, quien, desde luego cuida su alimentación, pero se da el gusto ocasionalmente cuando viene a Yucatán.

Gustavo dice que hará su casa cerca de la alberca del Club, en un lote de Real Montejo contiguo al predio del Ing. Pereira Palomo.

“Pues dalo por un hecho, campeón”, comenta feliz su anfitrión, al escuchar la primicia.

Gustavo recorrió las instalaciones del Grand Real Club, que están prácticamente listas, el primer centro recreativo, deportivo y social que se construye en un fraccionamiento de vivienda media en Mérida y que estará abierto al público.

Real Montejo está ubicado en Dzityá, que está en pleno desarrollo.

Respecto a sus planes en el deporte, el atleta afirma que tiene la mira puesta en los Juegos Paralimpicos de Río de Janeiro, en Brasil, que es el siguiente peldaño de su meta trazada en cinco juegos de la justa más importante en esa materia en el mundo.

Pero antes tendrá otras competencias en febrero y en mayo de 2014, este último el selectivo para calificar a los Juegos Panamericanos, que se llevarán al cabo en Toronto, Canadá.

Otro objetivo es el mundial de 2015 de la especialidad, que se realizará en Glasgow, Gran Bretaña,

Para ello. Gustavo sigue entrenando cuatro horas diarias de lunes a sábado, con un promedio de cinco kilómetros de nado, en los diferentes estilos, libre, pecho, mariposa y dorso, que implican un gasto calórico de 6,000 calorías, contra los 8,000 de ingesta.

“Como de todo, pero procuro comer más proteínas y carbohidratos simples, que es la gasolina para este deporte”, explica.

El joven estudia Ingeniería en Sonido, propiciado por su pasión por la música: “Desde niño escucho a Led Zepelín, Queen, Roling Stons y la música me ayuda a relajarme, a concentrarme y a activarme, por eso utilizo audífonos en las competencias”.

“Mi familia es el motor y la música la gasolina que me impulsa”, afirma Gustavo, un fenómeno de la natación, ejemplo a seguir.

En Londres 2012, el atleta, de menos de un metro de estatura, hizo 50 metros libres en 39 segundos.

Con 1.93 metros de estatura, el plusmarquista estadounidense Michael Pheps implantó récord de 47 segundos en los 100 metros. La proporción entre uno y otro ha dado pie a las comparaciones para entender el mérito del multimedallista paralímpico Gustavo Sánchez.

COMUNICADO DE PRENSA




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