Los niños ponen en apuros a los lobos del tablero

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El GM Juan Carlos González Zamora mira incrédulo la desventaja de pieza del entrenador Daniel Mena Briceño frente a Luis Antonio Quijano Segura, de 11 años
Ana Rosa Campos Flores, madre de Paul Rosales Campos, de ocho años, observa cómo su hijo tiene ventaja de caballo frente a Níger Martín Ku, quien terminó como subcampeón
Tadeo Palma Villanueva, otro talento infantil, recoge de manos de "Flussito" un certificado de regalo de Chapur
Duelo de invictos entre el Gran Maestro Juan Carlos González Zamora (derecha) Vs. el 12 veces campeón estatal José Alayola Montañez
La artista plástica Sara Lourdes López Godoy entrega al Gran Maestro Juan Carlos González Zamora el óleo que pintó ex profeso para el campeón del torneo de primera fuerza en Plaza Diamante
Aspecto del torneo en Plaza Diamante


COMUNICADO DE PRENSA DEL COMITÉ ORGANIZADOR

 

Corría apenas la segunda ronda del torneo de ajedrez de primera fuerza que se efectuó el domingo pasado en Plaza Diamante, con la participación del Gran Maestro Juan Carlos González Zamora, cuando la preocupación asomó al rostro de dos fuertes competidores que se enfrentaban a sendos niños.

 En el tablero seis, el decano de los entrenadores de Yucatán, Daniel Angel Mena Briceño, tenía pieza de menos, sin compensación alguna, frente a Luis Antonio Quijano Segura, vivaz chiquillo de 11 años, quien no sólo le jugaba al tú por tú, sin importarle gran cosa su experiencia, sino que lo acorralaba con fuertes maniobras ofensivas.

A tres mesas de ahí, otro instructor, el joven umanense Níger Aarón Martín Ku, la tenía peor contra Paul Rosales Campos, de tiernos ocho años. Una imprecisión de Níger, quien llevaba las negras, bastó al pequeño para lograr, con una serie de lances tácticos, una ventaja más que ganadora: alfil y caballo.

En circunstancias normales, ambos entrenadores hubieran inclinado su rey en señal de rendición, pero su colmillo retorcido les permitió aferrarse a una leve esperanza. Los chiquillos jugaban demasiado rápido, como si estuvieran disputando encuentros de ajedrez relámpago, y podían caer en alguna celada mortal. Níger y Daniel llenaron de trampas el campo de batalla. Los peligros aguardaban, como minas antipersonales, casi  a cada lance.

La madre de Paul, Ana Rosa Campos Flores, fuerte jugadora de la categoría mamás, quería tener largavistas en los ojos. De inmediato se percató de la situación y trataba de ver desde lejos, sin atreverse a acercarse por temor a que le llamaran la atención los jueces.

La angustia para el sexagenario Mena y el joven Níger aumentó cuando sus adversarios evadieron trampas y, sin dejar de atacar, se enfilaron a la fase de finales.

El GM González Zamora se acercó al tablero seis y miró con incredulidad la desesperada posición de Mena. Experto en la enseñanza del ajedrez a niños, seguramente tomó nota del potencial del pequeño.

Su presencia fue como un talismán para los que estaban en apuros. Casi en seguida, a Mena le dio resultado una celada que le permitió recuperar pieza e invertir los papeles. Níger, a su vez, recuperó primero un alfil y, cuando su rival se engolosinó tratando de coronar un peón, emparejó el material, pero ahora con ventaja posicional para él. Ambos niños perdieron en finales, pero ninguno se mostró decepcionado. Estaban conscientes que habían ofrecido una excelente demostración de su talento.

Como quiera que sea, Wílbert Villanueva Castillo, el descubridor del ahora GM Manuel León Hoyos y entrenador de ambos prospectos, habrá tomado nota de los hechos. En sus tiempos, el GM Carlos Torre Repetto solía aconsejar para los niños que juegan rápido que se sienten sobre sus manos, para que cuando quieran mover se acuerden que deben pensar antes. Sin embargo, los tiempos cambian. Al recién destronado hindú Viswanathan Anand le dio óptimos resultados el jugar veloz como el rayo, pues aguzó sus reflejos sobre el tablero. Lo que proceda ahora es tarea de Villanueva Castillo.    

El susto hizo que se crecieran Níger y Daniel, quienes ganaron los premios de subcampeón (un reloj digital de ajedrez) y mejor tercera edad (una taza con un rey grabado), respectivamente.

Hubo otros niños cuyo juego llamó la atención, como Tadeo Palma Villanueva, quien aprendió a mover los trebejos apenas el verano pasado y ya muestra visión para los finales. Caissa se mostró benevolente con este talento en ciernes, pues al menor, de nueve abriles, le tocó en el sorteo un certificado de regalo de Chapur por $400.

Como era lógico suponer, el GM González Zamora se llevó a casa el preciado juego de ajedrez de colección, estilizado y elaborado en ónix, así como el óleo que pintó para el campeón la artista plástica Sara Lourdes López Godoy.

El cubano-mexicano ganó sus cinco partidas, la última de ellas contra el  12 veces monarca de Yucatán, José Enrique Alayola Montañez, quien fue el que le opuso más resistencia y terminó en el tercer sitio para obtener un juego de ajedrez de cristal. El cuarto fue para Rubén Miranda Pérez y el quinto correspondió a Arturo Iverth Fuentes Godoy. Ambos ganaron sendos certificados de regalos de Chapur.

Ibiza Alejandra Pérez Moo, quien en la ronda inaugural tuvo que rendir tributo a la jerarquía del GM, resultó la mejor femenil y se llevó una bolsa ajedrezada para dama. El mejor senior fue Fernando Juan Candila Rodríguez.

La convocatoria del evento, organizado por “Diagonales”, tienda especializada en artículos ajedrecísticos, y patrocinado por la rentadora de trajes “Ajedress”, fijaba sendos portapiezas de ballesta para los mejores infantiles en tres categorías pero se entregaron cuatro regalos, pues en Sub 12 empataron en todo Quijano Segura y Jesús Alejandro Aguilar Canché. En Sub 10 fue superior Paul Rosales y en Sub 14, Jorge Moguel López.

“Flussito”, botarga de “Ajedress”, escogió en esta ocasión a doña Estela Candelaria Ureña Chío, quien llegó desde Progreso para competir, para hacer con ella la simbólica jugada inaugural.




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