Final con problemática

Termina el juego dos minutos antes por una bronca

Integrantes de los Venados le reclaman al árbitro central una jugada polémica. A la izquierda, un aspecto del encuentro entre los Venados y el Selecto de la final de ida de la "Abdón Lara"

TIXKOKOB.- Acción en ambos marcos, juego rudo y hasta una expulsión que originó una bronca, fue el resultado del juego de ida de la final de la Liga de Fútbol de Segunda Fuerza “Abdón Lara Burgos”, entre los Venados y el Selecto, que no se hicieron daño tras los 90 minutos.

Tan calientes estaban los ánimos, que el encuentro tuvo que ser suspendido a dos minutos del silbatazo final.

Con este resultado, la final tendrá que definirse en el encuentro de vuelta que se llevará al cabo en Ekmul, pero antes, la liga tendrá una reunión hoy para determinar las sanciones que se interpondrán a los jugadores que provocaron la bronca.

El incidente comenzó cuando faltaban dos minutos del partido, en una falta sobre un defensa del Selecto, del ciervo Luis Couoh. El árbitro José Luis Villajuana, le mostró su segunda tarjeta amarilla del encuentro y después le sacó la roja, expulsándolo.

Villajuana tocó al expulsado del hombro y lo invitó a salir, gesto que no tomó de buena forma Luis Couoh, quien se le fue encima al nazareno, tomándolo por la ropa y jalándolo por buena parte del campo. Los integrantes de los Venados no intervinieron y el árbitro tuvo que ser apoyado por sus auxiliares para quitarse al jugador de encima.

Siguió la gresca

Aunque se refugió en la caseta de los árbitros, los jugadores de los Venados fueron a intentar sacarlo de ahí, pues a su juicio la expulsión fue injusta.

En cuanto al partido, los dos equipos se respetaron en el terreno de juego, donde los arqueros y la defensa de ambos fueron las figuras, ya que se emplearon a fondo.

Actitud reprobable

Esta actitud del jugador y de los Venados, fue recriminada por el público ya que el árbitro realizaba un desempeño aceptable. La gente espera que se sancione a los responsables, ya que según ellos, “son actos que no deben de pasar en un campo”.

Los árbitros de la delegación estatal, le dieron ánimo al silbante del encuentro ya que no tuvo la culpa del incidente y sólo fue una víctima de la furia de los jugadores astados, que hasta entonces estaban siendo maniatados.- José Islas Chuc




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