Xavi Florencio, de gregario de ‘Purito’ a director deportivo del Katusha

 

Víctor Martí

GIRONA (EFE).- A Xavi Florencio (Tarragona, 1979) todavía le brillan los ojos cuando habla de su retirada prematura del ciclismo profesional. Una extraña lesión en la ingle le obligó, hace medio año, a colgar definitivamente la bicicleta para convertirse en director deportivo del Katusha, el último equipo en el que compitió.

A sus 34 años, el exciclista catalán ha visto como, en pocos meses, la vida le ha dado un giro de 360 grados- de gregario de Joaquim ‘Purito’ Rodríguez, a dar órdenes a los que hasta hace poco eran sus compañeros de carretera y de mesa en las energéticas comilonas previas a las jornadas de competición.

Una extraña lesión en la ingle fue la principal causa de su nuevo rol. “Regresaba de entrenar y veía como, de repente, solo podía ir a una velocidad de 20 kilómetros por hora, sin saber qué me pasaba. Había días que se me paralizaba la pierna”, explica en una entrevista con EFE.

Tras meses buscando el origen de sus molestias, los médicos le diagnosticaron una inflamación en la arteria ilíaca. Si quería volver a competir, tenía que pasar por el quirófano, someterse a un largo tratamiento de rehabilitación y cruzar los dedos para poder regresar al asfalto.

“Los doctores no me aseguraron al cien por cien que pudiera continuar en un equipo profesional y al final el Katusha, con el que aún tenía contrato en vigor, me ofreció seguir como director”, relata.

Tras más de trece años como profesional, dejaba las dos ruedas para adentrarse a la “compleja” vida de director deportivo de un equipo profesional.

La metamorfosis, según admite, ha sido extraña, pero no por ello menos enriquecedora. Ahora dice tener una visión “más global” de lo qué implica gestionar un equipo ciclista. De prepararse físicamente para las grandes carreras, ha pasado a tomar decisiones en la planificación, no solo deportiva, sino también logística de la escuadra rusa.

“Cuando eres ciclista solo te interesas por tus problemas y no ves los de los demás. Cuando eres director piensas en global -apunta-. Aunque a veces se te hace un poco grande”.

De momento Florencio escucha y aprende de los seis directores más que copan el organigrama del equipo ruso. La Volta Ciclista a Catalunya es su primera gran ronda en la que se sube en el coche de los directores.

“Ves a tus compañeros corriendo y te preguntas- ‘¿Aquí qué pasa?’ Yo no me siento a gusto. Ahora he aceptado el rol. Ya tengo más confianza con mis compañeros”, subraya Florencio, quien señala, sin embargo, que a veces aun le cuesta no pensar como un ciclista.

Ello ha provocado que su relación haya cambiado con algunos de sus excompañeros- “Antes tenía que escuchar la táctica del director y dar mi visión. Ahora doy órdenes, tengo más presión”.

No obstante, el hecho de compartir equipo con corredores españoles como Dani Moreno, Alberto Losado o el propio ‘Purito’ -con quien mantiene una relación excelente desde hace más de 20 años-, le da mucha tranquilidad.

“Saben que es mi primer año y me lo ponen fácil. Tengo ganas de trabajar, de ganar carreras con ellos”, resalta.

Vencedor en 2006 de la clásica de San Sebastián -su gran éxito individual-, Florencio estará al mando del equipo técnico del Katusha en el Giro de Italia, la única ronda importante en la que no pudo participar como profesional.

Cuando se le pregunta por si hecha de menos las dos ruedas, su rostro se ensombrece. En octubre, abandonó repentinamente su pasión sin poder despedirse oficialmente de las carreras. Desde entonces no ha vuelto a pedalear, ni tan siquiera para salir a pasear.

“Sé que volveré a subirme en una bici, porque es mi vida, pero ahora mismo no me apetece”, asevera. Ahora su única misión es absorber todo lo que se cuece en las bambalinas del ciclismo. Quizá no sea tan “divertido” como formar parte del pelotón, pero el reto será apasionante.




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