El Tour: entre guerra y ciclismo

La edición del Centenario de la Guerra Mundial

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Antes de que amaneciera el 28 de junio de 1914, un grupo de ciclistas partieron de París en el 12do Tour de Francia. Horas más tarde, un archiduque austríaco salió a la calle en Sarajevo y fue asesinado, la chispa que encendió la mecha de la Primera Guerra Mundial.

Cien años después, la carrera más grande del ciclismo rinde tributo a los millones de personas que lucharon y murieron en la que vino a ser conocida como La Gran Guerra. Varias etapas del famoso Tour de Francia se disputarán este año a lo largo de sus campos de batalla, trincheras y frentes en el norte de Francia y Bélgica. El Tour de 1914 fue el último previo a una interrupción de cinco años debido a la guerra. De los 145 corredores de aquel día, 15 de ellos, incluyendo a tres campeones del Tour, morirían en los combates.

Un total estimado de 45 ciclistas que habían corrido en Tours fueron asesinados en la guerra de 1914-1918, según el historiador de ciclismo Jean-Paul Bourgier.

El Tour mantiene una complicada relación con la guerra. Su fundador, Henri Desgrange, participó de la escalada violenta utilizando su periódico L’Auto para alentar a sus compatriotas a “Ir por esos bastardos”.

“Cuando tu culata esté en su pecho, pedirán perdón. No te dejes engañar. Apretad el gatillo sin piedad”, escribió Desgrange, según el libro de Graham Healy “El pelotón roto”. Tras la guerra, Desgrangeá declaró que nunca un alemán competiría en el Tour, amenaza que jamás se materializó.

El Tour de este año comienza el 5 de julio en Leeds, Inglaterra, antes de cruzar el canal inglés tres días más tarde. Ciclistas y aficionados tendrán varias oportunidades para homenajear a las víctimas de la guerra: Las etapas que van desde la quinta a la décima etapa en gran medida recorrerán las 400 millas (645 kilómetros) de largo del frente occidental; de Ypres, Bélgica, a la frontera Suiza cerca de la ciudad francesa de Mulhouse.

Unos cinco millones de combatientes murieron en este frente, según el gobierno británico. La mayoría siguen enterrados allí en cementerios militares inmaculadamente ajardinados o en campos de los agricultores en tumbas sin marcar.

Símbolo

No demasiado lejos del inicio de la quinta etapa se encuentra el icónico lugar donde ul francés de 17 años, Camille Fili, el ciclista más joven del Tour, fue baleado mientras actuaba como un mensajero en bicicleta.

El comienzo de la sexta etapa, en Arras, acerca a los participantes al mayor cementerio militar de Francia, a la altura de Notre-Dame-de-Lorette, donde 40,058 franceses están enterrados. Entre ellos, muy probablemente, el imponente campeón del Tour de 1909, Francois Faber, de Luxemburgo.

Otros dos campeones murieron cerca de la ruta de la séptima etapa: Octave Lapize, triunfador en 1910, y Lucien Petit-Breton, dos veces ganador en 1907 y 1908.

Ese tramo también circula por Verdun, una crucial batalla donde murieron unas 300,000 tropas alemanas y francesas, víctimas del apocalíptico bombardeo que desfiguró permanentemente el paisaje. Antes de que los ciclistas dejen los campos de batalla y ataquen los Alpes, se espera un último y conmovedor recordatorio al pasar cerca de la pequeña aldea de Joncherey, que exhibe un monumento en memoria de Jules-Andre Peugeot, cabo de 21 años muerto en una escaramuza con tropas alemanas el 02 de agosto de 1914.

Fue la primera víctima de La Gran Guerra.- AP




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