Velado de pie en un cuadrilátero

Cumplen última voluntad del púgil Rivera Amaro

Familiares cumplieron la última voluntad de Rivera Amaro

SAN JUAN, Puerto Rico (AP y EFE).- Con sus guantes de pelea de color azul, botines, bata de boxeo y lentes oscuros, el cuerpo del asesinado pugilista puertorriqueño Christopher Rivera Amaro fue velado ayer, de pie, en un escenario con forma de cuadrilátero.

“Él quería que lo velaran así”, explicó Lilia Amaro, tía del fenecido púgil. Añadió que con esta llamativa puesta en escena “estamos realizando el sueño que él pidió”, porque “el boxeo fue el sueño” de este joven de 23 años que murió asesinado en San Juan el pasado domingo.

“Desde pequeño siempre se ponía los guantes con su hermano y decía que iba a ser un gran campeón”.

La Policía aún investiga su asesinato.

“Humilde, carismático, charlatán, tremenda persona, bien servicial, tremendo padre y esposo”, describía ayer la viuda del boxeador, Lidyanet Carmona, en declaraciones sobre quien fuera su compañero durante siete años y que también trabajaba de barbero en el citado residencial público.

La mujer destacó igualmente “la forma de ser, originalidad, forma de expresarse y, más que nada, humildad” de Rivera Amaro.

El cadáver del boxeador permaneció poco menos de 24 horas de pie en una esquina del cuadrilátero de color rojo con cadenas blancas, que simulaban las cuerdas del ring, en cuyo centro se ubicaba encendida una única vela.

Detrás del cuerpo, cortinas blancas y rojas rememoraban las barras de la bandera puertorriqueña. Los asistentes al funeral ofrecían sus respetos a Rivera Amaro desde abajo del ring.

“Nada raro”

“Para mí no hay nada raro en eso”, dijo por teléfono Elsie Rodríguez, vicepresidenta de la funeraria Marín, que organizó el velatorio temático realizado en el centro comunal del residencial público donde Rivera Amaro se crió en San Juan.




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