Rivera, Gutiérrez y Morejón, en casa

Rivera, Gutiérrez y Morejón, en casa

Los históricos melenudos no olvidan la cueva

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A la izquierda, Oswaldo Morejón, Lino Rivera y Saíd Gutiérrez, antes del primer partido de la serie entre Leones de Yucatán y Vaqueros Laguna en el Kukulcán. Arriba, Alejandro Astorga en la lomita por los melenudos, más tarde durante el partido


Es verdad que Lino Rivera es puertorriqueño, al igual que Saíd Gutiérrez nació en Monterrey, y que Oswaldo Morejón es un yucateco que ha hecho historia en el béisbol nacional, pero, aunque los tres defienden a muerte los colores de los Vaqueros, su corazón sigue en Yucatán.

Lino, Saíd y Oswaldo aceptaron con gusto la petición del Diario para tomarse una fotografía del recuerdo de parte importante de aquel equipo melenudo de 2006, campeón por tercera vez en su historia.

“Desde que el autobús tomó la avenida que trae al Kukulcán, mi corazón comenzó a latir fuerte, porque traigo muchos recuerdos de la que fue mi casa por muchos años”, expresó Saíd.

Lo más importante para Gutiérrez es que desde que llegó a Mérida se ha sentido a gusto, contento con el recibimiento de la gente.

“El lunes a mi arribo me trasladé a Tizimín, a mi rancho, y estoy sorprendido por el número de personas que me ha saludado y felicitado. En verdad les agradezco mucho”, comentó.

Rivera no oculta su alegría de estar en Yucatán, e incluso dijo que a su llegada visitó a sus amigos en el campo de la Esperanza, donde presenció un partido de sóftbol.

“Serán tres días muy cortos, porque en esta ciudad me siento muy contento, tengo muchos amigos, y mi esposa sigue con la idea de que compremos una casa para quedarnos a vivir en Mérida”.

Es innegable que Yucatán tiene un espacio muy especial en el corazón de Rivera, pero también lo es que, como profesional, buscará ganarle la serie a los Leones en su propia casa. “Vengo a ganar la serie, es importante para nosotros”, comentó.

En el mismo tenor que sus compañeros de equipo se encuentra Morejón, quien la temporada pasada tuvo sentimiento encontrados al regresar al Kukulcán, como vaquero, pero el regresar a casa siempre es grato para él.

Además, el segunda base se encuentra contento por haberse recuperado de la lesión en una rodilla y estar en actividad.- Hérbert O. Martínez Fuente




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