Por fin un rugido

Por fin un rugido

Dramático triunfo de Yucatán en el primero

Carlos Valencia tira a primera para completar una doble matanza, anoche en el Kukulcán, ante los Rieleros, en el primer choque de la serieLa celebración de los Leones, tras el dramático triunfo ante los Rieleros, que fue un bálsamo en esta dura racha

Para ganar hay que hacer lo que sea, y ayer los Leones se preocuparon por instalar un cuadro con la imagen de la Virgen María en su dógaut, y como lo pidió el mánager Matías Carrillo, muy cerca de los bates, con la idea de que todos los peloteros lo vean y consoliden su fe de que saldrán adelante.

Al final, Fernando Valenzuela conectó el batazo de la victoria de 2-1 sobre los Rieleros de Aguascalientes, en la novena entrada, lo que permitió a los selváticos romper una racha de cinco derrotas, en el primer encuentro de la serie, al que se dieron cita 5,507 aficionados que disfrutaron el vibrante encuentro en el Kukulcán.

La victoria de los melenudos se fraguó gracias a varios detalles. Y es que cuando te salen las cosas, literal, te salen. Como se les dio anoche.

Primero, la “vista de águila” de Roberto Saucedo, quien gorreó la inicial en un turno muy peleado, y de inmediato fue sustituido por el veloz Ramón Ramírez. Luego, un costoso error del relevista zurdo Heriberto Ruelas, quien bajó de la loma para tomar el toque de sacrificio de René Reyes (¿un jonronero tocando la bola?), pero su disparo se fue hasta el jardín derecho, lo que dejó hombres en tercera y primera, sin out. Una situación en la que, empero, habían padecido mucho las fieras esta temporada.

El mánager rielero Leo Rodríguez no tuvo otra que darle base intencional a Carlos “Chapis” Valencia para llenar la casa y buscar sacar out en cualquier base, pero la estrategia no funcionó, porque el “Torito” Valenzuela, con el cuadro cerrado, sacó una rola fuerte entre la colchoneta de segunda y el parador corto, que se fue de hit, y dejó tendidos a los hidrocálidos.

Tras el triunfo, los jugadores melenudos festejaron con todo, acompañados por decenas de sus seguidores, y rápido, y sin pararse ante nada ni nadie, se metieron al dógaut, donde el mánager agradeció la ayuda divina de la imagen de la Virgen María, que seguramente será la protectora del equipo en lo que resta de la campaña.

Cerrado encuentro

El choque de ayer fue trepidante porque el melenudo Omar Espinoza y Orlando Lara se trenzaron en un interesante duelo de pitcheo, en el que si bien ninguno ganó, ambos se esforzaron con todo y merecieron mejor suerte.

Espinoza, abridor león, tuvo una salida de notas altas, ya que lanzó siete episodios, en los que aceptó seis hits, una carrera, regaló cuatro bases y ponchó a cinco. El sinaloense mereció mejor suerte, porque se fajó en serio, ya que realizó 103 lanzamientos, de los cuales 64 fueron en zona buena.- Herbert O. Martínez Fuente




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