Derrota 30 de los melenudos

Los Leones vuelven a desperdiciar una ventaja y son barridos

Las caras de frustración de los Leones en la derrota de anoche, la número 30 de la campaña

Otra debacle en la novena entrada, otra barrida en la temporada 2014 (ya son seis), y los Leones de Yucatán, más que nunca, están sumidos en el frío sótano de la Liga Mexicana de Béisbol, luego de que anoche perdieron 7-4 ante los líderes Delfines de Ciudad del Carmen, que vinieron de atrás y les sacaron el juego.

El final del juego, en un gesto de “vergüenza deportiva”, claro ordenado por su mánager Orlando Sánchez y seguramente por los dueños del, la mayoría de los jugadores melenudos se quedaron afuera de su dogaut, atendieron a sus seguidores y 15 minutos después entraron, cabizbajos y sin poder creer lo que les sucede.

Fue decepcionante la forma en la que los selváticos se dejaron empatar, tras ir adelante 4-0 y después perder en la novena, con tres carreras, sobre todo la del gane, con un squeezeplay de Gilberto Mejía, quien ya lo había intentado una vez, y ya luego vinieron dos más con doblete de David Urías, ambos batazos ante el cerrador dominicano Ricardo Gómez, quien relevó al derrotado Omar Espinoza (1-4).

Ya con la ventaja, los carmelitas metieron al cerrador brasileño Tiago Da Silva, quien en cuatro hombres preservó el triunfo del relevista Juan Jesús Martínez (2-1), lo que fue su salvamento 14.

Ilusión rota

Fue un inicio de ensueño para los Leones, ya que Iván Aráujo conectó jonrón, su tercero del año, solitario, ante el abridor Carlos Elizalde.

La cosa no paró ahí, porque los melenudos hicieron dos más en la tercera, con doble productor de Fernando Valenzuela hijo y sencillo de Brian Barden, lo que puso las cosas 3-0. La cuarta entrada trajo una anotación más, con hit productor de Ricardo Serrano.

De pronto el sueño se convirtió en una pesadilla, cuando los Delfines despertaron con tres anotaciones en la quinta, dos de ellas impulsadas por Elizer Mesa, y la restante por David Urías.

Jonathan Castellano salió del problema en la quinta, con tres ponches, pero en la sexta luego de un out permitió dos imparables y abandonó el juego. Entró Demetrio Gutiérrez, quien falló de nuevo, al aceptar hit productor del emergente José Bernardo López, lo que puso la pizarra 4-4.

Todo se mantuvo parejo hasta la novena, otra vez la novena, y los Delfines terminaron siendo más líderes y los melenudos más sotaneros, con marca de 14 victorias y 30 derrotas.

Hoy, los Leones visitan a los Tigres en el Estadio Beto Avila, con la misión de no caer de nuevo, ya que llevan seis reveses seguidos y mucha presión de la directiva, que sigue sin encontrar la fórmula para ganar. Quizá les haga falta otro nuevo “trabajo” de un brujo, ya que lo han intentado todo.- Hérbert O. Martínez F.




Volver arriba