Turno al bate:¿Alarma desde la primera semana?

¿Demasiado temprano para encender los focos rojos?

La gran pregunta que se hace el grueso de los seguidores de los Leones, igual que aficionados de otras plazas, es ¿qué les pasa a los melenudos en el arranque?

La primera respuesta que se me ocurre para darles es: “esto es béisbol”. Y les podría decir que, generalmente, cuando un equipo se arma con tanta expectación, lleno de jugadores reconocidos en todos lados, eso no termina bien. Ejemplos hay en todos lados, y no sólo en el rey de los deportes. Esperemos que no sea éste el caso, claro.

Es fácil sacar conclusiones: nada se les está dando. En ningún punto.

En pitcheo, Jonathan Castellanos entró en una causa perdida en la noche inaugural (por el novato Alonso García) y tiene 1.42 de carreras limpias, aunque no fue de abridor sino de relevista. Omar Espinoza se vio titubeante y perdió en Campeche y Jesús Aurelio Rodríguez dominó, pero se fue sin decisión en el último en Ciudad del Carmen. La rotación ha tenido actuación grisácea.

Se dijo que los Leones tenían el mejor bulpén, pero no ha habido necesidad seria de usar en situación de riesgo al “Choco” Navarro, a Ricardo Gómez y Luis Vizcaíno.

Pero igual, tome dato: los Leones no han bateado, ni individual ni colectivamente hablando (por equipo van con .227, penúltimos). Luis Fonseca, quien se esperaba sea el gran cañonero, está de baja por un pelotazo en la cara, y se lesionó Ricardo Serrano, quien estaba llevando buen ritmo con la majagua. Maikol González ha tenido muy pálido inicio (aunque mejoró en sábado y domingo), y la presión de fallar con el bate quizá ha llegado también con el guante. Se le nota tenso en la caja de bateo y a la hora de tirar a la inicial.

Sólo dos leones van sobre .300, Roberto Saucedo y René Reyes. El “Pelos” tiene cuatro producidas y un jonrón y es líder del equipo en esos rubros, luego de cinco partidos. Todo el club acumula nueve impulsadas. Cory Aldridge suma 15 remolcadas y seis bambinazos con Monterrey.

Esto apenas comienza, reitero. Van cinco partidos de un calendario de más de cien. ¿Ya vieron al trabuco rojo del Águila con 1-4? Y Tijuana también tiene esa marca.

Una vez un mánager me dijo: “Los focos rojos estarán encendidos todo el tiempo”. No creo que Matías Carrillo ni los hermanos Arellano los tengan apagados. Es béisbol, cierto, y suceden muchas cosas, pero de que hay que estar listos para mejorar el paso, hay que estarlo.

La ilusión de los aficionados fue tan grande que el Kukulcán se llenó a tope en la noche inaugural. Nada más bello que un parque de pelota lleno todos los días. Esperemos que no se apague tan temprano la ilusión.- Gaspar Silveira Malaver



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