AL BATEP

Por: Gaspar Silveira

EN TURNO

Algo que nunca reprocharé a los directivos de equipos es su afán por competir, pese a las adversidades. Cuando eso sucede, mis respetos.

Anoche los Leones informaron de un cambio que me hace pensar, creo a todos, la intención de mover piezas en aras de mejorar. Lo han hecho en todo momento, tanto, que han dejado ir a peloteros que llegaron con etiqueta de estrellas y fueron un fiasco, tanto, que tienen a los melenudos aún con el farol rojo del sótano en la temporada 2014 de la Liga Mexicana.

Un buen mensaje de los Leones fue traer a Juan Delgadillo. Por allí se había mencionado que varios equipos en mejor posición querían a algunos peloteros de Yucatán. Lo más fácil, creo, es que la directiva local pudo haber cedido a las pretensiones y realizar algún cambio.

Pero la marcha del club en la segunda mitad es positiva, tanto, que ahora Yucatán está a medio juego del séptimo sitio, y a cuatro del cuarto sitio de la Zona Sur. En cuatro palabras: están en la pelea.

Casi todo les ha salido bien a los Leones en la segunda mitad. Su pitcheo está funcionando casi a la perfección, tanto el abridor como el de relevo, y Delgadillo puede ser la pieza que falte en la rotación. El tabasqueño, un pelotero hecho aquí en estos lares, se cotizó alto en las últimas temporadas, lo mismo en verano que en invierno. Sólo basta recordar el par de victorias en la Serie del Caribe en Venezuela, incluso la decisiva para hacer campeones a los Naranjeros.

Si quieren ir lejos, los Leones no pueden darse el lujo de perder más partidos.

Son el mejor equipo de la segunda mitad, después de ser el peor, el hazmereír de la primera mitad. Hay mucho trecho aún en la carrera.

Los muchachos de Orlando Sánchez están jugando como nunca y sus aspiraciones, que se llegó a pensar eran muertas, son reales a estas alturas del calendario. Hay competencia aún.



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