AL BATE

Por: Gaspar Silveira

 

EN TURNO

Una vez que fracasó gran parte del interesante proyecto de los hermanos Arellano Hernández, es hora de comenzar una etapa en la que están obligados los Leones al menos a jugar decorosamente.

Dicen que peor no puede ser, pero los Leones han hecho las cosas tan mal, que todo puede pasar.

Arranca hoy la segunda vuelta. Los Leones necesitarían algo así como invertir los números de la primera mitad (15-34) para ir a la siguiente ronda. Se antoja misión imposible, pero, no me canso de decir, “es béisbol”.

Sólo René Reyes queda de los extranjeros que presentaba el interesante proyecto mazatleco en su debut en tierras del Mayab. Quizá Reyes debió irse en vez de Luis Fonseca, pero se quedó y se espera que cargue a un equipo distinto al que fue llamado para ser el trabuco que domine la Zona Sur. Carlos Valencia igual ya debe destaparse o también será otro de los grandes fracasos del año.

Vemos el róster hoy y, son tantas las caras nuevas, que aún me ilusiona de que se puede esperar algo bueno de peloteros que suden la camiseta como, así lo creo, no la sudaron muchos otros que no están y algunos siguen aquí. Literal: hombres, no…

Y los famosos villamelones siguen haciendo escarnio de los Leones de hoy. Que si no debió irse este o el otro, o con el clásico “se los dijimos, mira a…”, como me escribió alguien en Twitter.

Tan sencillo como entender que en el béisbol hay ciclos y peloteros que, eso precisamente, llegan a su fin en las organizaciones. Los ídolos son para eso: para recordarse por sus hazañas, no por sus momentos críticos en los equipos, que en Yucatán los tuvieron (todo mundo lo sabe, hasta los villamelones). Yo entiendo que los que se marcharon en el reproceso, se fueron porque así lo necesitaba la organización. ¿Lo entenderán alguna vez?




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