La secuestrada en Campeche, ya libre

Detienen a cuatro plagiarios, pero uno está prófugo

Autoridades judiciales de Campeche presentaron ayer a los cuatro secuestradores detenidos (de espaldas)

SAN FRANCISCO DE CAMPECHE.- La rápida intervención de la Unidad Especializada en el Delito de Secuestro y la novatez de los plagiarios que anteayer secuestraron a una mujer permitió resolver el caso en menos de 24 horas, sin pagar ningún rescate, y la detención de cuatro de los cinco delincuentes involucrados, además de que la víctima está sana y salva.

En conferencia de prensa, el Procurador de Justicia, Arturo Ambrosio Herrera, subrayó que la secuestrada, Cinthya Georgina Cámara Moo, escapó de sus captores, quienes la dejaron encerrada en una casa rentada ubicada en la unidad habitacional Tula, en el poniente de la capital campechana.

Según se informó, Georgina Cámara, al darse cuenta que los plagiarios se fueron, logró abrir la puerta de la vivienda y salió al patio, desde donde pidió ayuda a los vecinos, quienes dieron aviso a las autoridades. La mujer escapó poco antes de las siete de la mañana.

A raíz de este rescate la policía logró ubicar a uno de los secuestradores y lo detuvo a las puertas de un predio ubicado en la colonia Héroe de Nacozari, el sujeto fue identificado por la mujer, pero las autoridades confirmaron más tarde que fueron cinco los que participaron en el plagio.Ambrosio Herrera, quien estuvo acompañado del Secretario de Seguridad Pública, Jakson Villacís Rosado, expuso que, como dimos a conocer ayer, no hubo ninguna persecución de los plagiarios a su víctima, sino que estos la esperaron en la calle que se ubica a un costado de la Bodega Aurrerá de la avenida Gobernadores, la obligaron a detenerse y uno de ellos tras someterla y sentarla en el asiento trasero junto con su bebé, se puso al volante y huyó, escoltado por el Tsuru gris.Posteriormente dejaron el auto y al niño de tres años cerca de un Jardín de Niños en la colonia San Joaquín, distante a unos dos kilómetros del lugar donde efectuaron el plagio.Al momento de abordar el auto de la víctima, al secuestrador se le accionó accidentalmente una escuadra que llevaba consigo y se efectuó un disparo que impactó cerca de la toma de gasolina, pero por el ángulo de tiro, tuvo orificio de entrada y salida, por ello se observan dos impactos en el vehículo.El procurador reveló que los plagiarios solicitaron el pago de 10 millones de pesos para dejar libre a la víctima.

Los secuestradores son originarios de la entidad y están vinculados con la actividad que lleva al cabo la familia de la víctima, es decir con la renta de camiones de transporte urbano, de volquetes y con la industria de la construcción.

Los detenidos

La policía campechana logró la ubicación y detención de cuatro secuestradores, aunque el quinto involucrado logró darse a la fuga, pero ya se le sigue la pista.

Durante la presentación de los cuatro secuestradores, el Procurador subrayó que entre éstos hay un ex policía de Chiapas y que los cinco sujetos pretendían crear una banda para dedicarse al plagio, pero en este su primer intento no soportaron la presión de la policía y decidieron “abortar”.

Dejaron a la mujer abandonada en el interior de un predio que rentaron como “casa de seguridad” en la colonia Vivah.

Los detenidos son: Jesús del Carmen “N”, de 35 años, originario del ejido San Dimas, Champotón, pero radicado en la colonia Héroe de Nacozari, en la capital campechana, este fue el primer detenido; Jesús Edwin “N”, de 37, radicado en Palizada, pero oriundo de Motozintla, Chiapas, donde se desempeñó como policía municipal.

Los otros dos son: Leonardo “N”, de 23 años, originario el ejido Jabal, Escárcega, y Elías “N”, de 20, originario de Las Choapas, Veracruz, pero habitante del poblado San Francisco Kobén.

Jesús del Carmen fue el primer detenido en esta ciudad capital, los otros tres fueron aprehendidos en un cuarterío de la colonia Chen Pec, en Champotón a las 11 del día.Se les decomisaron dos armas de fuego: un revólver calibre 38 especial con cinco cartuchos útiles, una pistola calibre 22 y tres teléfonos celulares.- Martín Acosta P.




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