Medicina típica: viva y en peligro

Sacerdotes mayas y yerbateros laboran aún en Campeche

Un "sobador" de huesos maya en la atención a un paciente

CAMPECHE (Notimex).- La medicina tradicional y los rituales mayas son prácticas aún comunes en las poblaciones rurales de la entidad, donde los sacerdotes mayas o Hmen, yerbateros y curanderos son parte de los usos y costumbres.

Por ese motivo es común observar los rituales de “K’uj tia’al pixan”, que es una bendición de un sacerdote maya, o acudir con un yerbatero o un curandero.

Candelaria Pech Huitz, de quien su padre y abuelo eran sacerdotes mayas, dijo que el uso de la medicina tradicional es hereditario y “se tiene que enseñar a alguien de la familia para que continúe con la actividad”.

La sacerdotisa maya expuso que uno de los rituales, el “K’uj tia’al pixan”, es una bendición con agua de sarteneja, recogida en los abrevaderos de los montes para purificar.

Por su parte, Federico Castillo Nieves, médico tradicional, señaló que esa práctica sobrevive pese a los avances tecnológicos.

Campeche cuenta con un Consejo Local de Médicos Tradicionales de los Chenes, así como con el Consejo de Médicos Indígenas del Camino Real, constituido en 1992, con 90 agremiados y una cobertura de 32 localidades de los municipios de Calkiní, Hecelchakán y Tenabo, dijo.

El Comité Local de Médicos Indígenas de Los Chenes, fundado en 1986, agrupa a más de 65 terapeutas de esa región y una forma de fortalecer los lazos y contactos con otros médicos es a través de foros, continuó.

Además, sostuvo que no están peleados con los médicos, pues “por lo que ellos no curan (la gente) va entonces con nosotros”, y añadió que los municipios donde tiene presencia la medicina tradicional son Hecelchakán, Calkiní, Tenabo, Calakmul, Champotón y Hopelchén.

Esa actividad, siguió, es parte de los usos y costumbres y se recibe ese reconocimiento a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos indígenas (CDI), instituciones que tratan de conservarla.

El presidente del Consejo Supremo Maya, Marcelino Chan Miss, indicó que esas tradiciones poco a poco se extinguen al igual que el uso de la lengua maya porque los jóvenes comienzan a involucrarse más con la tecnología y a olvidarse de sus costumbres.

Asimismo, pidió a las autoridades opciones para la preservación de esas prácticas que dan identidad a los pueblos indígenas que luchan para mantener esos conocimientos, que se conservan pese al paso de los años y a los avances científicos y tecnológicos. Estas prácticas con arraigo en los habitantes de los pueblos indígenas deben ser consideradas como un patrimonio cultural de los nativos de esta tierra, afirmó. La investigadora del departamento de Conservación de la Biodiversidad del Colegio de la Frontera Sur Griselda Escalona Segura apuntó que el mercado de la medicina tradicional es en función de la biodiversidad de la flora nativa y la herencia cultural. Respecto al factor biodiversidad, continuó, se sabe que una de cada siete especies posee alguna propiedad curativa, por lo que a mayor número de especies se espera creciente uso de las tradiciones medicinales.Desde el punto de vista cultural, anotó, el contar con una tradición milenaria en el uso de plantas y el contar con individuos especializados en la práctica de la herbolaria (yerbateros, curanderos, chamanes) garantiza la preservación y ampliación del conocimiento.Por ello, recalcó que la medicina tradicional tiene gran relevancia gracias a la amplía variedad de plantas y a la herencia cultural de los mayas de la Península y la inmigración de otros grupos, como los choles de Chiapas, chontales de Tabasco y huastecos de Veracruz.




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