
Los dispositivos electrónicos y los electrodomésticos son considerados por ley residuos de manejo especial y, por tanto, requieren ser recolectados y procesados en lugares diferentes de aquéllos a los que se destinan los residuos sólidos urbanos, es decir, los desechos comunes de las casas.
La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos —promulgada en 2003— dispone que los gobiernos estatales sean los que elaboren los programas de residuos de manejo especial, autoricen las empresas encargadas de su manejo integral, e impongan sanciones y medidas de seguridad, entre otras acciones.
Sin embargo, el desecho de estos aparatos como si se tratara de basura común y su colocación en la vía pública terminan por convertirlos también en un problema municipal.- Megamedia
