El espíritu festivo del Grand Place seduce al visitante
BRUSELAS (Notimex).— Hasta el próximo 6 de enero por todo Bruselas se puede sentir el ambiente de fiesta como en el centro de la ciudad que se considera el “corazón de Europa” y a la que se viste de fiesta en todos sus barrios, por ello la capital belga atrae a 2.5 millones de visitantes.
“Cuando uno está con frío en el mercado de Navidad, el vino caliente hace mucho bien”, cuenta Camila, una estudiante de medicina, quien llegó desde la vecina Aquisgrán, en la frontera con Alemania. A diferencia del mercado navideño bruselense, el de Aquisgrán acaba el 23 de diciembre.
Según el gusto de la joven sí hay diferencia en los tonos de la cálida bebida invernal. “Ambos saben rico”, dice.
Dependiendo de la cantidad de especias —canela, anís, jugo de manzana, cáscara de naranja— y de la calidad del vino el resultado es uno o es otro.
La iluminación especial —majestuosa en la Grand Place—, la pista de patinaje al aire libre, los pequeños chalets destinados a la venta de comidas típicas, de joyas artesanales, de velas y de comidas regionales, añaden olores y sabores al encanto invernal de esta ciudad.
Hay que decir que tanto Bruselas como Aquisgrán están entre los 20 mejores mercados navideños de Europa. Bruselas, este año, ocupó el séptimo lugar, la ciudad germana fronteriza con Bélgica, el octavo.
“La comida tradicional en los mercados alemanes tiene más salchichas y más col. Aquí hay más queso y más papas”, explica la joven.
