Otorrinocomentarios
Dr. Mario Alberto del Villar Cervera
Llegó la “heladez” y con ello, las infecciones de las vías respiratorias en personas de todas las edades.
Los cambios de temperatura ambiental y, sobretodo, las ráfagas de viento helado, hacen que nuestro sistema defensor que se encuentra en la membrana que tapiza desde nuestra nariz hasta los alvéolos pulmonares, se debilite; entre otras cosas, por la inmovilidad de los cilios (pestañitas) que sirven para “barrer” el moco. Con ello, las secreciones se estancan y se infectan.
Además, la proliferación de virus, que encuentra en este terreno un ambiente perfecto para desarrollarse, inicia los síntomas más característicos: estornudo, congestión de la nariz, secreción nasal acuosa, oídos tapados, y con demasiada frecuencia, accesos de tos.
Cuando las bacterias también proliferan y las secreciones se estancan, ese moco y la flema se vuelven espesas y de color amarillo o verde.
El malestar general y la fiebre se presentan y, con ello, la postración en cama. Consumir cítricos y cuidarnos del frío ayuda; pero si los síntomas de enfermedad son claros, asistir al otorrino es lo recomendable.
Otorrinolaringología niños y adultos. Consultorio 423, Star Médico. Teléfono 196-1514.
