En Chicxulub dan tortas y chocolate durante tres días
PROGRESO.— Voluntarios de Chicxulub dieron de comer a los grupos de antorchistas que, como parte de su peregrinación guadalupana, llegaron a esa comisaría del lunes 10 a ayer miércoles.
Como desde hace unos cinco años, los voluntarios de la capilla de Guadalupe y de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, ambas de Chicxulub, se reúnen y aportan recursos para atender a los antorchistas peregrinos.
Un patrón de barco donó pescado y pulpo para preparar ceviche.
Los voluntarios se turnaron para atender a los peregrinos en el comedor que abrieron a un costado de la capilla: en las noches del lunes y martes les regalaron tortas, arroz con leche y donas que prepararon en casas de familias.
El martes, se calculó, llegaron casi 1,500 peregrinos y se les dio comida, bebida e, incluso, un lugar para dormir al que lo necesitó.
Ayer, a pesar del frío de la madrugada, fieles de los centros pastorales llegaron a la capilla y en duetos, tríos y grupos dieron serenata a la Virgen de Guadalupe.
Incluso, uno le entonó canciones rancheras.
Todo el día arribaron antorchistas que fijaron a Chicxulub como punto de partida para retornar corriendo y en bicicletas a sus comunidades de origen.
Temprano les dieron tortas y tacos de cochinita, refrescos y chocolate.
Los voluntarios comentaron que todos lo hacen con gusto y alegría de dar de comer a los niños, jóvenes y adultos que están lejos de sus casas, muchos salieron desde hace días y ayer miércoles retornaron a sus hogares.
Indicaron que anoche, a las 10, cerrarían el comedor, luego que lleguen los grupos locales y acabe la misa del padre Miguel Pech Alonzo.— G.T.V.
