Colecta de simbiontes
Con el propósito de contribuir al control biológico de “Aedes aegypti”, insecto vector de enfermedades como dengue, zika y chikungunya, el Laboratorio de Patología Acuática del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) Unidad Mérida desarrolla un método de colecta vía insecto-trampa mediante la polilla de la cera (“Galleria mellonella”) para la obtención de nematodos entomopatógenos (NEP) nativos.
En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, Mariana Beatriz Ávila López, estudiante de doctorado del Departamento de Recursos del Mar del Cinvestav Mérida, describió que los NEP son aquellos que tienen el potencial de causar una enfermedad a algún tipo de insecto que represente una plaga o transmita padecimientos.
“Los nematodos del género ‘Steinernema’ y ‘Heterorhabditis’ tienen una relación simbionte con bacterias del géner o ‘Xenorhabdus’ y ‘Photorhabdus’, respectivamente. En esta interacción, el nematodo sirve como vector a la bacteria para entrar en el hospedero por orificios naturales”, comentó.
Una vez dentro del hospedero, llega al hemocele, donde libera su simbionte. Esta bacteria, junto con un complejo de toxinas insecticidas, es la que causa septicemia al hospedero en un lapso de 24 a 48 horas”.
Como parte de su tesis de licenciatura, siempre bajo la asesoría del doctor Víctor Vidal Martínez, Mariana Ávila trabajó con una especie comercial de nematodo para probar su efecto contra larvas de mosquito.
“Probamos la capacidad infectiva del nematodo comercial ‘Steinernema carpocapsae’ contra las larvas de mosquito, encontrando 54% de mortalidad, a una concentración de 1,250 nematodos por mililitro. Entonces realmente no era viable comprar este producto, además de que si lo llegáramos a aplicar en el estado, pudiera causar un desequilibrio en el ecosistema, ya que estaríamos introduciendo una especie exótica”, describió.
Observando esto y como parte de su trabajo doctoral, decidió empezar una búsqueda de NEP en Yucatán, encontrando la especie “Heterorhabditis” indica, con la cual obtuvieron 60% de mortalidad en larvas de mosquito.
“Aislamos este nematodo en Dzan, de cultivos de cítricos. Lo probamos, hicimos la identificación morfológica, morfométrica y molecular, donde pudimos concretar que la especie es ‘Heterorhabditis’”, indica. “Ahora, con la tutoría del doctor José Q. García Maldonado, estamos confirmando la especie de la bacteria simbionte. Sabemos que pertenece al género ‘Photorhabdus’, pero aún no conocemos la especie. Estamos en espera de los resultados moleculares para confirmar esto”.
Virus, bacterias, nematodos y hongos son algunos organismos que pueden aislarse con la técnica conocida como insecto-trampa.
La elección del insecto que se utiliza depende precisamente de qué organismo se desee aislar y la susceptibilidad del mismo.
“Una de las características del insecto-trampa es que son plagas agrícolas que son susceptibles a organismos entomopatógenos”, apuntó Mariana Ávila.
“En nuestro caso, como queremos aislar nematodos, lo más factible fue utilizar ‘Galleria mellonella’, que es una plaga apícola, y el estadio que nos interesa o el más susceptible para ser parasitado por estos nematodos es el último estadio larval”.
Para esto, fue necesario contar en el laboratorio con un abastecimiento constante de larvas. Al principio se realizaron colectas de larvas de “G. mellonella” en la entidad, pues al ser uno de los principales productores de miel representaba una buena opción visitar distintos apiarios y completar la colecta.
Aunque al principio trajo buenos resultados, el costo de las salidas de campo resultó demasiado. “Optamos por empezar a criar en laboratorio la G. mellonella. La cría es muy sencilla, no se necesita infraestructura. Es económica y con la dieta adecuada se adapta a condiciones de laboratorio”.
